Cuentos de Mila


los cordones
abril 17, 2020, 4:23 pm
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LOS CORDONES
Se llamaba Jacobo Cusmano, pero le apodaban “mano”.
Una mañana de primavera llegó en unos minutos al convencimiento de que sus pies necesitaban un aspecto “único” y con ese propósito fue al armario y seleccionó los zapatos que le ayudaran a pasar de un “bien” a un “sobresaliente”.
Los elegidos fueron unos negros clásicos, muy usados para ir al trabajo, viejos y cómodos. No parecían prometer mucho, pero…
Con ellos en los pies se acercó hasta la zapatería de su amigo y le pidió unos cordones luminosos con luz “led” para los mismos.
El zapatero a quien llamaban “ciempiés” le miró detenidamente y sin mostrar asombro le preguntó: ¿Con luz fija o parpadeo?
Como su propósito era mejorar el “look” no lo dudó:
– El pie izquierdo con luz fija y el derecho con parpadeo –
– ¿Son ligeros los cordones? – preguntó “mano”– no quería tener dolor de pies por sobrecarga de peso en los zapatos.
-Tranquilo, le contestó “ciempiés”– no tienen peso, tampoco tendrás problemas en los días de lluvia y charcos, es una de las grandes revoluciones que ha recibido el mundo de la iluminación, son como pequeños dioses, darán un giro divertido a tus viejos zapatos y conseguirás que en tus bailes luzcas mucho más impactante y atrevido, y por último son baratos.
Ligeros…antihumedad…divertidos…atrevidos y baratos son muchos adjetivos, reflexionó mientras entregaba sus viejos zapatos a “ciempiés” para que ajustara los nuevos cordones.
Al hacerlo, con sonrojo vio como asomaba el dedo gordo del pie derecho en su calcetín, un tanto estrangulado por los bordes del agujero del que quería escapar.
Ese “tomate” -Le dijo “ciempiés”– se puede solucionar con una bombilla fundida estándar y no con la de “led”… las de toda la vida son, las que sirven para zurcir los agujeros de los calcetines.
“Mano” desconcertado callaba, según afirmaba su amigo una bombilla que ya era pieza de museo servía para solucionar los descosidos en la ropa, ¿cómo?…verdaderamente no estaba a la altura de las circunstancias en cuanto a arreglos manuales, pero como no quería pasar por ignorante ante el zapatero optó por asentir con la cabeza y suspirar.
Poco después salía del comercio con el zapato negro del pie izquierdo encendido de modo continuo en color multicolor, y el zapato del pie derecho con un parpadeo lento de apagado y activado cada varios segundos en rojo, morado y naranja.
Seguían siendo cómodos y sin duda ahora llamativos, de improviso un perro cachorro aburrido se le acercó hasta tener contacto con su zapato y observó el parpadeo, antes de que pudiera evitarlo alzó la pata le meó a su calcetín y nueva electrónica, escapando veloz.
Al instante, de su mojado pie le llegó un olor desagradable y abrumador de meada, ¿cómo eliminar el “tufillo”?… su calcetín, no mostraba un aspecto decente y pulcro a pesar de que las luces seguían parpadeando.
Con un gesto rápido se descalzó y terminaron los dos en una papelera con “tomate” incluido.
Ahora, al observar los pies descalzos sobre el pavimento, mientras sus viejos zapatos ajenos a todo seguían de verbena con su luz “led” comprendió lo absurdo de su pretensión, no había nada de “sobresaliente” en sus pies por el hecho de llevar cordones especiales, todos los adjetivos favorables a los que hizo referencia “ciempiés” no habían evitado que un perro más tonto que listo le meara.
La revolución es un cambio fundamental respecto al pasado inmediato que en este caso ha transformado la iluminación, pero no todas las revoluciones son válidas para mejorar una situación, y “Mano” se convenció que ésta era una de ellas.



EL PUENTE
noviembre 22, 2016, 4:06 pm
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EL PUENTE

 La corriente de agua no era muy intensa, incluso se podía atravesar de una orilla a otra del arroyo saltando de piedra a piedra sin mojarse, pero, para evitar las incomunicaciones que provocaban las crecidas en el invierno, y mayor comodidad de quienes diariamente cruzaban el riachuelo, se decidió:

Fabricar un sólido puente de piedra.

Se levantaron dos pilares o puntos fijos en las respectivas orillas y se unieron los mismos con un arco.

Para ello utilizaron granito de la cercana cantera.

Perrutxo, el albañil maestro oficial, borrachín por naturaleza vivía dominado por dos pasiones.

La primera:

La impresión de caracteres ó escritos enigmáticos inspirados en sus momentos de éxtasis, cuando su alma se embargaba en un sentimiento de admiración y alegría provocada por su segunda pasión:

El vino.

Así que, en la “clave” o piedra central que cerraba el arco del puente, quiso dejar para la posteridad constancia de su trabajo y grabó en la roca dura compuesta de cuarzo y mica con el cincel y el martillo, una inscripción.

Un círculo, y en la parte inferior de su superficie realizó una concavidad.

A su lado, el mismo círculo y concavidad con un cilindro largo en la zona superior.

Cuando por el cuello angosto de la botella de vino observaba el zumo de uvas al fondo sabía que tenía que perpetuar aquella bella imagen….

La redoma ó porrón con su largo pitón en la panza provocaba en él, igual inspiración

Aquel jeroglífico no tenía mas explicación, que la habilidad de Perrutxo en el trabajo manual y su alma extasiada de vino

Pero….

El tiempo lo prestigia todo, y convierte cualquier pasado en arqueología

Al albañil maestro oficial nadie lo recordaba, pero el puente de piedra de granito con las dos inscripciones ó jeroglíficos en la “clave” o piedra central que cerraba el arco se conservaba sin deterioro, y era el lugar mas visitado por los vecinos del pueblo y peregrinaje para los de los alrededores.

Enterado el Obispado de las circunstancias que se daban y aludiendo que el terreno estaba bajo la jurisdicción de la parroquia, quiso controlar el acontecimiento con la esperanza de obtener algún beneficio, al fin y al cabo Dios no habría alcanzado nunca el gran público que tiene sin la ayuda del diablo de la Iglesia…

Para ello enviaron al Párroco D. Desiderio, hombre consagrado a Dios ungido y ordenado para celebrar oficios divinos y poco dado a descifrar pasatiempos, a realizar un informe sobre los misteriosos círculos y sus concavidades.

A regañadientes llegó un lunes de Abril.

La Primavera estaba en sus comienzos y se mostraba espléndida en la naturaleza, bajo el puente, el agua se deslizaba atropellándose de roca en roca salpicando pequeñas gotas al aire que las esparcía por las orillas.

Era un día mágico, pero D. Desiderio tampoco estaba interesado en la magia.

Una vez en el lugar, observó detenidamente el granito tallado, y ya se sabe,… basta mirar algo con atención para que se vuelva interesante.

No lo dudó ni un instante.

-¡Son los ojos del diablo, … el de la izquierda es el ojo femenino y el de la derecha el masculino…éste puente está endiablado¡

Con la mano extendida al aire formaba la cruz bendiciendo el lugar con la intención de desendiablarlo, a la vez que retrocedía a tropezones gritando

En su precipitación resbaló, y se golpeó la cabeza con el ojo masculino.

Perdió la razón….

Sin la facultad de pensar ó discurrir, solo la de observar con la mente nublada, vio una redoma ó porrón de vidrio y en el fondo de ella un ojo convertido en vino que se ofrecía tentador…..

Momentos después recuperó la conciencia, su dolorida cabeza seguía apoyada sobre el diablo masculino, mientras el supuesto femenino le observaba sonriente.

A la vez….

En su paladar y garganta saboreaba un aromático zumo de uvas que fortalecía por momentos su cuerpo.

Creo… que me he…. precipitado -balbuceó D. Desiderio- con el alma extasiada de vino…

-No son los ojos del demonio…SON DE LA VIDA…..

Con estas palabras llegó el informe al Obispado

Este cercó el puente…

Embotelló el agua del riachuelo…

Y lo comercializó con bendición Papal..

  1. Desiderio desde que se golpeó la cabeza no razona muy bien…se ha aficionado al vino…habla entre dientes de un tal Perrutxo, que dice ser albañil maestro oficial…

Con el, descifra antiguos enigmas fabricados por toscas manos que generalmente no tienen mas misterio que la tosca lógica de la razón de quien lo hizo, pero el tiempo ha sabido crear a su alrededor intereses.

Ellos entre trago y trago, gastan entre los dos el ingenio suficiente para reconocer la semejanza entre cosas diferentes y la diferencia entre cosas semejantes



ADAN Y EVA
mayo 6, 2020, 11:55 am
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Según la biblia, Dios creó el primer varón miembro de la familia humana del polvo húmedo de la tierra, dándole vida con un soplo en su rostro al sexto día del principio del mundo y le llamó Adán, creado a su imagen y semejanza tenía los atributos divinos del amor, sabiduría justicia y poder, por lo tanto poseía un sentido de la moralidad que implicaba conciencia.
Queda por lo tanto testificado que el primer ser humano, no tenían ombligo para poder colgar del él un piercing y su cuerpo tenía el color de tierra húmeda.
Su hogar fue un lugar llamado Edén.
Este era un hermoso paraíso donde había frondosos árboles frutales, plantas espectaculares que proveían alimento así como aves y animales, un cristalino río y un clima cálido.
Adán comprobó que poseía capacidades mentales superiores al resto de las criaturas terrestres, y desarrollando éstas con habilidad… con la fermentación de frutos obtuvo alcohol.
En el recodo del río montó una cervecería.
De ahí a una tripita cervecera fue solo cuestión de tiempo.
Al árbol de la ciencia del bien y del mal… ni puñetero caso.
PERO NO EN TODO SE CONSIDERABA SUPERIOR….
Había observado que la mayoría de los mamíferos poseían un hueso báculo que les permitía la penetración a las hembras en ausencia de erección y él no disponía del citado huesito peneano.
En este asunto, su perro tenía más poder que él.
El comportamiento de su pene dejaba mucho que desear
Así que añoraba ese pequeño báculo que le permitía aullar a su perro a la primera de cambio.
Lo suyo era más costoso ya que todas las hembras mamíferas estaban cubiertas de pelo en todas las etapas de su vida, y Adán el pelo le daba cierto repelús… quizás influía en ello el hecho de que fuera calvo, aunque el resto del cuerpo mantenía su vello, no así en la cabeza ya que fue perdiendo su melena entre trago y trago.
También en éste asunto su perro tenía más poder que él, ya que era un peludo y elegante Lebrel.
Viendo su agobio y convencido de que la raza humana no iba a progresar con el espécimen creado, tomó Dios la decisión de crear una hembra que tuviera los mismos atributos divinos que Adán más unos cuantos mundanos, y así surgió el segundo miembro familiar.
Le llamó EVA.
Tampoco tenía ombligo, pero su color era de un precioso rosado.
Fue fácil mejorar el primer boceto, al segundo le cubrió su cabeza con una sedosa cabellera rubia rizada y a su cuerpo esbelto con una suave pelusa, añadiéndole además todos los atributos de una hembra y creo…una bella obra de arte.
Cuando Adán vio por primera vez a Eva, su pene sin báculo…reaccionó.
Cuando Eva vio por primera vez Adán… Barrigudo, calvo, color tierra mojada, y con una cerveza en la mano… suspiró, supo que su destino en el Edén no iba a ser un paraíso.
Evidentemente fue así, el trabajo en la cervecería pasó a manos de ella.
Debido a su estatus que lo consideró como el de Dios, el macho solo tenía en mente la procreación.
Pero Eva se aburrió de la cerveza y del cervecero, quiso fermentar la manzana y hacer sidra, ya había comenzado los primeros contactos con otro animal sin parpadeo y vista penetrante que se arrastraba a sus pies.
Fue un error gastronómico probar la manzana del árbol de la ciencia, y querer instaurar una sidrería.
Intervino Dios. Fueron los dos expulsados del paraíso, al no haber distinción entre religión y política funcionando como vínculo entre lo divino y lo humano, vio que peligraba su poder sobre la pareja que se consideraban dioses y creadores.
Y aquí estamos…con muchos de los atributos divinos perdidos, pero con suficientes sidrerías y cervecerías.



Rosa de Pitimini
abril 17, 2020, 5:04 pm
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ROSA DE PITIMINI

Le llamaban ROSA DE PITIMINI por su hermoso aspecto encarnado y pelo rizado.
Su característica más destacada era el vaivén de su cuerpo que oscilaba con un movimiento acompasado, meciendo con ritmo y suavidad cualquier objeto entre sus brazos.
La disputa por su mecido, era una continua batalla entre su perro leal y su gata de angora, ambos ambicionaban el vaivén y la caricia de su abrazo.
Pero el verdadero enemigo estaba por llegar.
Una tarde ROSA DE PITIMINI salió a patinar, en la pista no había mucho griterío, era hora de merendar y los niños habían sido retirados por sus progenitores para proporcionarles las substancias por ellos preferidas que sirvieran a su vez al organismo para mantenerles activos las siguientes horas, ya que había competición de patinaje.
ROSA DE PITIMINI se deslizó suavemente por la pista con el vaivén por ella tan bien conocido, pie izquierdo delante, pie derecho detrás…y con sus brazos meciéndose al ritmo de sus pies.
En ello estaba, disfrutando de su vaivén cuando llegó hasta ella un suspiro, después otro….giró bruscamente la cuchilla de la suela de su calzado y detuvo el deslizamiento.
Observó el entorno y a corta distancia distinguió un balón sucio color naranja.
Instantes después estaba entre sus brazos, quien lo hubiera abandonado no parecía preocupado por su pérdida, con lo que la nueva dueña salió meciéndolo suavemente de la pista de patinaje.
En el fregadero de su casa bajo la atenta mirada de su perro leal y su gata de angora, lavó con mimo la bola elástica comprobando complacida que los daños eran mínimos.
Pero el enfrentamiento era inevitable.
Por primera vez la gata y el perro se estaban aliando contra un enemigo común el balón naranja que por primera vez entraba en escena, limpio…blando… y sugerentemente circular.
Distanciados en el pasado gato y perro alegando siempre en favor propio, se veían obligados en estas circunstancias a claudicar y adherirse defendiendo una misma causa.
Debían librarse del invasor de espacio. EL BALÓN NARANJA
Al día siguiente ROSA DE PITIMINI lo encontró en el interior de la carbonera, arañado, mordido, sucio y desinflado.
Nadie se hizo responsable de ello.
Rápidamente fue trasladado al concesionario de bicis y allí un profesional taponó el mordisco, dio grasa de búfalo en los arañazos y por último le aplicó la bomba de aire. Recuperado por completo de los destrozos, un suave vaivén apretujado entre brazos y pecho dejó como nuevo a nuestro amigo.
ROSA DE PITIMINI, al pasar por el parque se acercó al tiovivo y en el coche de bomberos sujeto en la plataforma circular giratoria lo abandonó en el asiento del chofer.
La paz en el hogar es un bien escaso y hay que mantenerlo.
Instantes después un infante con sueños de bombero y conductor de camiones se hizo cargo del balón naranja
Desde la citada plataforma, recostado en el caballito de madera, un buen mozo dueño del carrusel había observado su maniobra y le sonrió complacido… el hermoso color encarnado de ella se acrecentó…la invitó a subirse a su caballo y cabalgar juntos, ROSA DE PITIMINI meció sus brazos en señal de aprobación.
Su fiel perro y su gato de angora al verle entrar en casa sin el balón suspiraron satisfechos, habían ganado… no duró mucho la sensación; el mozo guapo dueño del carrusel se mecía entre sus brazos y ésta vez su adhesión no era suficiente para desplazarle. En la vida ser dueños de la atención, el amor, y mecerse en los brazos de quien queremos es efímero.



LA CREMALLERA
abril 17, 2020, 4:46 pm
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LA CREMALLERA

Soy un cierre formado por dos tiras flexibles de dientes metálicos que une y desune una abrazadera, mi nombre es CREMALLERA.
Antes de nacer yo la humanidad se dividía en dos grupos:
ENVUELTA Y COSIDA
A la primera pertenecían los países cálidos que llevaban toga y telas sueltas para cubrirse, los países fríos intentaban ajustar al cuerpo lo más posible sus prendas, por lo que cosían las telas o las sujetaban con cuerdas.
Más adelante llegó la gran revolución con los ojales y botones de conchas marinas y porcelanas.
Pero fue un inventor sueco el que me patentó en 1914 y veinte años más tarde me utilizaban en ropa civil.
Y aquí estoy, de fácil acceso, sugerente… subo y bajo muchas veces, soy casi musical.
Con mi sonido advierto que algo va a comenzar o ha llegado a su final.
Si el ritmo es rápido y deseoso, el ambiente está excitado.
Si es lento y sensual, con un sutil traqueteo se da por finalizada la faena, cerrando las partes pudendas masculinas de la bragueta.
Aunque a veces me abro a traición, con timidez me advierte alguna atenta observadora…”Se te va a escapar el pajarito”…, pero generalmente soy de fiar.
Era en el ceñido vestido rojo de Pachuli con varias cremalleras repartidas estratégicamente por su cuerpo la noche de Año Nuevo, entre la algarabía de campananadas y uvas donde tenían puestos los ojos sus tres amigos.
Pachuli a sus sesenta años bien llevados, no era ajena a la agitación que despertaba las cremalleras de su vestido, lo había confeccionado repartiendo con habilidad las mismas en los lugares de singular interés y el resultado final era excelente.
La primera de ellas sugería, con los dientes metálicos abiertos a medio recorrido, maravillas imaginables en el hueco que quedaba entre el vestido y el pecho, las puntas que se entrelazaban cerradas despertaban deseo en las mentes calenturientas que le observaban embobados, todos deseaban tener entre sus dedos la abrazadera para desunir el resto.
No menos tentadora se presentaba la segunda compañera que unía las dos porciones carnosas del trasero subiendo por la cintura hacía la espalda.
Y por último, la más joven de las tres (por su tamaño más corto) instalada en la pierna derecha, parecía ceder por cada paso un diente e iba poco a poco abriéndose para que fuera apreciado el contorno del muslo parcialmente oculto.
Por su parte, Ramón, Román y Rumian los tres jubilados que atentos le observaban con las uvas en la mano izquierda en la plaza del ayuntamiento, no parecían muy concentrados en el reloj y sus campanadas de fin de año.
La artritis de Román hace años que le ha deformado los dedos de las manos, su torpeza con ellas es considerable, pero no es obstáculo para su propósito y voluntad de enfrentarse a los dientes de esas cremalleras a las que sino trata con destreza y suavidad le proporcionaran un buen mordisco.
Por su parte Ramón se encuentra indeciso. Era abuso su deseo de manipular la abrazadera ?… Deseaba tratarla con urbanidad y respeto, sería preciso pedir permiso antes a la Pachuli ?…una gran pancarta en la pared del ayuntamiento recordaba: NO, ES NO.
Rumian se acercó dos pasos más hacía ella, su vista ya no era la que fue en su juventud y su miopía le ocasionaba indecisión. Por cuál de las tres cremalleras debería dar comienzo ?…la del muslo parecía tener vida propia y estar compinchada con ellos pues la distancia entre las tiras flexibles iba en aumento.
Quedaban las otras dos.
Estaban los tres jubilados absortos en estos pensamientos cuando las campanas de las 12 anunciaron el comienzo del Año Nuevo, entre sus dedos las uvas fueron llevadas a la boca con precipitación, una a una intentando mascar y comer aprisa siguiendo el ritmo del tan…tan… ¡agotador!…algunas corrían por el suelo, los carrillos hinchados hablaban de las que se apelotonaban en la boca…y todo eso sin dejar de mirar a la Pachuli.
En aquella algarabía fue ella quien se acercó a los tres indecisos, los abrazó uno a uno mientras que sus labios con sabor a uvas maduras les estampaban en sus bocas un sonoro beso.
Y ahí quedaron los tres amigos y sus propósitos reducidos a la nada, ninguno de ellos movió su voluntad hacía lo que tanto les apetecía, tragaron entre hipos y toses las uvas, la abrazaron, y suspirando recordaron el buen rato que les había hecho pasar su imaginación y las cremalleras de Pachuli.
Hasta ahí habían llegado… y es que cuando está abierta la oficina pero el taller cerrado, no es posible realizar el trabajo proyectado ni aunque este consista en algo tan sencillo como tirar de una abrazadera para abrir unos dientes metálicos.



EL PANGOLIN
abril 17, 2020, 3:43 pm
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EL PANGOLIN
Un pangolín esquivo y solitario cubierto de grandes escamas duras color café, con un aspecto acorazado muy llamativo que recuerda una armadura medieval, y residente en la zona de “Wuhan” a la que llaman la olla de china por sus altas temperaturas, busca una pareja para el apareamiento, por ello pone en marcha una glándula cerca del ano que le permite emitir un olor nauseabundo y de ésta manera llamar la atención de una apreciada pangolín hembra.
Es un animal nocturno de visión limitada pero con buen olfato y oído
Deseando impresionarla una vez ella se decida, comienza a recibir un curso rápido de guitarra flamenca, pues a pesar de su timidez está convencido de poder ser el alma de todas las fiestas nocturnas y ayudado por su buen oído poco después domina los rasgueos de guitarra desde el compás a la técnica.
De día, duerme hecho una bola coraza ajeno a todo su alrededor en la madriguera y al anochecer guiado por su olfato busca un hormiguero con el que aprovisionarse de comida, al no tener dientes y no masticar, también traga piedras y granos para moler las presas una vez dentro de su estómago.
Una vez satisfechas sus necesidades primarias, se dedica a la música con gran pasión y con los primeros compases flamencos mueve torpemente sus cortas extremidades.
En ello estaba una noche de luna llena, cuando al rasgueo de su guitarra escuchó el grave vozarrón de una hembra con escamas color membrillo.
El Pangolín se emocionó, la queratina (sustancia que habían formado las escamas) había sido generosa en ella y el color que había aportado era único y desconocido entre los de su especie.
Completamente enamorado intentó un cortejo a base de cantos, versos, bailes…todo era poco para despertar la pasión y el deseo de reproducirse en ella.

La pangolín hembra era bella pero un poco sorda y bastante zángana por lo que el cortejo no avanzaba, su cuerpo desmañado y torpe respecto a los bailes no se dejaba influenciar por los sones flamencos.
Tampoco el olor repugnante de su glándula parecía emocionarla
Un adversario ingenioso se presentó aquella noche, y le ofreció un pañuelo rojo de San Fermín con el “torico” estampado en el mismo para ajustarlo a su cola, y ésta oferta fue más de su agrado que los gorjeos y saltos.
Con el rival y el “torico” la hembra color membrillo se fue acompañada a su madriguera.
El pangolín quedó destrozado, no había sido lo suficientemente creativo con su guitarra y un descortés competidor le había robado su probable descendencia.
De considerarse el rey de la fiesta a verse como un fracasado solo hubo un pequeño lapso de tiempo, y de ahí a la venganza menos.
1º.-Decidió crear un virus inofensivo pero impactante, que provocase ganas de reír y rascarse.
2º.-Debería decidir cómo enviarle el virus a su rival y el deseo de comer una tarta de frambuesas que todos aman por el sabor de su fruto rojo le pareció irrechazable, por lo que en la misma lo expandió.
Fue así como las risas se escucharon por toda la montaña y el placer de rascarse sin el misterio del picor les llevó al éxtasis a los dos pangolines.
Pero tras aquellas risas llegaron los cazadores furtivos y los capturaron para venderlos en el mercado negro de “Wuhan”.
Aquel virus inofensivo en el animal sirvió de huésped intermediario probablemente para el coronavirus que ahora azota a la raza humana.
En los humanos el efecto fue adverso ya que en vez de risas provocó llanto
El culpable no fue nuestro pangolín celoso, tampoco la pareja extasiada de risas y picor que comió la tarta de frambuesa, el culpable una vez más, fue el tráfico ilegal de su especie por considerar su carne y sus escamas un negocio para hacer dinero.



EL GRANITO DE ARENA
febrero 28, 2018, 3:01 pm
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EL GRANITO DE ARENA

ARENA

Formada por la erosión eólica de las rocas de cuarzo y hierro en el desierto de Namibia, un granito de arena casi uniforme de O,5 m/m. se aburría en una duna con la misma pendiente hacía el este que al oeste, desplazándose a saltos por una vertiente y resbalando bruscamente por la otra, según el viento soplaba por el oeste o por el levante.
La amistad que entablaba con otras compañeras para compartir quejas y sed apenas duraba unos instantes, llegaba una corriente de aire y las separaba.
Un día que se quejaba de su absurda vida perdida en el infinito del tiempo, escuchó su lamento el cálido viento del oeste, y este le informó, la existencia de infinitas granos de arena menos uniforme que ella, formadas con otros elementos como corales y residuos marinos, que jugaban seductoras con las olas a la orilla del océano atlántico.
Esta información le entusiasmó.
Al momento quiso saber si podría trasladarle junto a ellas.
-¿Y la amistad con tus compañeras ?…-preguntó el aire.
-No existe, vienes tú y te las llevas – contesto el granito de arena – este desierto me parece monótono, aburrido, falta de vida, perspectiva, y matices.
– Grave error, pequeño granito obstinado en cambiar tu vida – contestó el viento del desierto.
-Pero si tanto lo deseas, mañana volveré del interior soplando particularmente insistente y te trasladaré a la costa, allí tus nuevas compañeras son más jóvenes y de color ocre, con ellas podrás disfrutar de unas aguas frías y un azul intenso.
Y fue así como después de revolotear por el aire durante un tiempo llegó mareada a la orilla del océano.
-¡Qué tengas suerte ¡- le gritó el viento alejándose…
Al primer contacto se estremeció… qué frío y húmedo estaba todo, después observó a los granitos que la rodeaban, eran mayor que ella, pero su color rojizo sobresalía llamando la atención de éstas.
-¿Quién eres?- le preguntaron.
-Soy un granito de arena de una duna del desierto, quería ver la belleza del mar y la energía de sus olas,….pero que frio… Uuuuuh-
– Ven con nosotras a jugar un rato en el agua-
Percibió el calor de la amistad y se dejó llevar, al instante notó la suave caricia del mar y olvidando el frío se subió a una gran ola.
Retozó y danzó enamorado de la espuma que le susurraba con su voz.
Al rato, agotada regresó a la orilla pero no era fácil descansar, siempre llegaba una ola juguetona más fuerte que las otras y de nuevo la arrastraba con ella.
-¡Refúgiate en el interior de este caracolillo ¡Le gritó un granito de coral mientras la empujaba hacía la concha formada por filas de espiral.
Al molusco no pareció molestarle la intromisión ya que su cuerpo blando estaba acostumbrado hacer de hospedador intermediario.
Sus glándulas salivales productoras de moco las impregno, y suavemente por medio de una serie de contracciones musculares que lo balanceaban se puso en movimiento.
Mientras con marcha lenta y aburrida se dirigía hacia el fondo del mar el caracolillo, pudieron descansar perfectamente acomodadas, el granito de coral y el de arena.
Esta última quedó fascinada al observar los bosques flotantes, algas, corales y exóticos peces,… todo le parecía francamente maravilloso
Cautivada ante una estrella de mar color naranja de una belleza realmente especial, le dijo al granito de coral: vamos con ella
Y al instante se encontraron sobre uno de sus cinco brazos erizados, al final de éste un ojo un tanto miope las observó con desgana mientras suspiraba.
– Porqué suspiras beldad ?…le preguntó nuestra amiga.
– Este mar me parece monótono, aburrido, falta de vida perspectivas y matices.
El granito de arena quedó asombrada, la queja de la estrella de mar le pareció del todo injustificada ante tanta hermosura, a su vez recordó que fue la misma que ella le expresó al viento, no hacía mucho tiempo cuando se encontraba en el desierto de Namibia.
-¿Dónde desearías estar…?
-Me han hablado de un cielo infinito donde otras estrellas más afortunadas que yo brillan sin cesar. ¿Las has visto tú?…
-Si las he visto y efectivamente son muy hermosas y despiden rayos de luz que iluminan la bóveda celeste, pero grave error bella estrella de mar…este lugar y tú sois tan fantásticos como el que añoras.
-Quizás,… pero ellas brillan y yo no.
El granito de arena reflexionó su respuesta,… pero no tuvo nada que decir, hacía poco tiempo que ella desconforme con la naturaleza que le rodeaba se había embargado en un viaje a conocer otro mundo que si verdaderamente era hermoso, no lo era más que las grandes dunas del desierto de Namibia donde al anochecer contemplaba las luces que se encendían sobre la atmósfera de la tierra.
Desde el fondo del mar no se veían las estrellas.

 



MEÑIQUE
marzo 22, 2017, 10:39 am
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MEÑIQUE

Soy una de las partes prolongadas en las que termina el pie derecho de Juantxo, exactamente el quinto y más pequeño de todos los dedos llamado Meñique.

Mi dueño es desmañado y falto de habilidad en sus andares, por lo que yo su dedo más pequeño también con muy poca flexibilidad por mi parte, he  llegado al convencimiento de que fui diseñado únicamente para localizar geográficamente todos los muebles de la casa, tanto de día como de noche en su ir y venir por ella.

No mejora la situación cuando salimos a la calle, hay una piedra en la tierra hollada por la que transito habitualmente, con la que me he golpeado tantas veces que hemos llegado a ser amigas íntimas ella y yo.

Juantxo es dueño de una funeraria llamada “Camino del Cielo” que ofrece toda clase de servicios a los familiares de quienes han decidido transitar por él.

A la entrada de la citada funeraria tiene un cancerbero, que es un perro mitológico de tres cabezas que guarda la puerta de los infiernos.

Pues también a éste mi dedo meñique le tiene en su lista  y no hay día en que no libremos un enfrentamiento entre los dos.

Como el cancerbero es de piedra soy yo  el perjudicado, por lo que voy de contusión en contusión y son muchas las veces que entre improperios le  pido que abandone la puerta de “Camino del Cielo” para ir a guardar la de los infiernos.

Y éste creía que era mi destino al día de hoy: Localizador geográfico de muebles, utensilios y piedras.

Pero algo ha cambiado ésta noche 5 de Enero con la llegada de los Reyes Magos.

Juantxo ha recibido de éstos un  regalo extraordinario: CALCETINES.

Son deportivos de algodón peinado… respirables… con cinco dedos… suavidad y densidad en las costuras, confeccionado con máquina de 200 agujas para la mayor definición del diseño de flamencos de plumaje rosa,  que tiene repartidos por el medio tubo.

Es cierto que todas las mañanas mi dueño tiene que perseverar y mantenerse firme a la hora de vestir independientemente cada uno de los dedos, tratando de concordar los ánimos o voluntades independentistas de ellos para  hacer  un todo, pero una vez conseguido, quedamos suavemente protegidos por el algodón peinado, respiramos con ligereza y  me he enamorado del flamenco de plumaje rosa que me rodea con su largo cuello apoyando su pico en mi dedo Meñique.

Mi amiga la piedra ha advertido mi optimismo y hoy me ha saludado al pasar junto a ella con un suave roce.

Pero al llegar junto al cancerbero me he  ocultado tras el cuarto dedo y Juantxo se ha percatado de éste molesto detalle, con poca maña ha extraído su pie del zapato y ha comenzado a frotar y rascar indiscriminadamente todos los dedos, haciéndonos cosquillas y provocando entre nosotros unas risas involuntarias.

Nuestro alboroto ha despertado el interés del perro, y más cuando yo me he erguido para poner al descubierto el hermoso plumaje del flamenco rosa con su pico sobre mi dedo.

Sus tres cabezas me observaban con disgusto (quien guarda la  puerta del infierno no aprecia la belleza) y yo jactándome extraordinariamente de mi propio valor le amenazaba con mi pico.

Cuando Juantxo me ha resguardado de nuevo en su zapato la metamorfosis estaba ya realizada, había mudado mi conducta, ya no me consideraba un    Localizador geográfico de muebles, utensilios y piedras  sino un dedo meñique recubierto con un bello dedil haciendo su entrada “Camino del cielo”.

Cuántas veces un pequeño detalle que acompaña a un hecho, sirve  para  mudar una conducta.



AISLADOR
marzo 22, 2017, 9:59 am
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Soy una porción limitada de materia maleable de color gris muy útil en la industria.

Me llamo “Aislador” porque no permito el paso de la electricidad (por muy poderoso agente que se manifieste) dentro de mi.

Y una vez realizada la presentación voy a contaros:

 Durante años, formando una vía terrestre nos elevaron por terrenos con más o menos dificultad, para abastecer de corriente eléctrica a los más alejados caseríos y edificios unidos o cercanos a ellos.

Llegaron nuevos tiempos y fui desechado por antiguo, en mi función de aislar cables de alta tensión en un poste característico que conformaba el paisaje.

Los nuevos brazos metálicos de electricidad con su pose de poderío y altura tenían sus propios colaboradores.

Y e aquí, que en el ir y venir del cambio, me dejaron abandonado en un terreno húmedo en el que crecía la hierba para pasto.

La diferencia fue notable, acostumbrado a estar elevado sobre la tierra azotado por las inclemencias del tiempo, me hallé extendido por el suelo sobre una materia orgánica  desmenuzable  muy cómoda y confortable.

Al llegar la primavera, fui rodeado de hierba y flores que arraigaron junto a mí, más tarde llegó y se asentó la hierbabuena, y con su agradable aroma me hizo olvidar cualquier añoranza de tiempos pasados.

Yo, que fui creado como “aislador” por circunstancias ajenas a mi voluntad, tenía una nueva vida en la que compartía mi insípida materia color gris con infinidad de colores, olores y texturas.

Pasó el tiempo y mi peso iba cediendo el terreno, ya apenas quedaba parte del aislador en la superficie, mi vejez era apacible, un molusco con su concha arrollada en espiral  se instaló al poco tiempo sobre mí, y su baba me acariciaba en su lento paseo diario con un agradable cosquilleo.

Y una tarde soleada fue éste caracol el que llamó la atención de una linda muchacha que acompañada de su padre paseaban por el campo.

El cuerpo blando y desnudo del molusco quiso afianzarse en mí cuando vio que la mocita le sujetaba con sus dedos, pero la materia glutinosa no era lo suficientemente pegajosa como para impedir separarnos.

Y allí estaban a la altura de los ojos frente a frente observándose el caracol y la moza.

El molusco quiso impresionarle y alargó sus cuernos, pero solo una  sonrisa de satisfacción se reflejó en la cara de la bella chiquita, y comenzó entre los dos un juego de toqueteos en el que parecían disfrutar por partida doble.

Y en este momento… Algo llamó la atención del padre y me observó con detenimiento, con ágiles manos comenzó a retirar la tierra que me rodeaba y en pocos minutos quedé desnudo frente a él.

Me observaba ceñudo a pesar de no parecer enojado.

Calibraba el alcance de su hallazgo.

Sopesándome pase de su mano derecha a la izquierda, un movimiento circular…un nuevo giro… ¡demasiado joven!… no me reconocía, era de la generación de los grandes postes de hierro que invaden el campo.

Estaba ya mareado de tantos vaivenes, cuando acompañándoles en su  paseo me depositó al borde de un terreno cercado plantado de vid,  no pude evitar un suspiro.

¿Qué podía hacer…? un nuevo cambio en mi vida sin que yo interviniera, siempre es así, alguien decide por ti lo más conveniente para otros.

La bella chiquita tuvo el detalle de colocar sobre mí el caracol, a éste la experiencia del manoseo no parecía haberle preocupado y comenzó su lento paseo acariciándome otra vez con su baba.

Observando el entorno, comprobé que en un orden lineal unas plantas trepadoras con tallos nudosos y hojas alternas lucían despojadas.

 Me he aclimatado al nuevo paisaje, y he sido testigo directo de la metamorfosis que se ha efectuado en la viña con el trascurso de estos meses.

Primero fueron flores en racimos, para más tarde convertirse en frutos de bayas.

También el caracol Miricól (éste es su nombre) esta encantado, ha cambiado de hábitos, todos los días se dirige hacia las uvas a primera    hora de la mañana para volver al anochecer completamente borrachín, le cuesta mucho subirse sobre mí para el paseo cotidiano y una vez conseguido, en una exaltación extrema, canta y canta entre suspiros y eructos hasta aburrirme, mientras su baba pegajosa huele a vino rancio.

Según me ha contado hace “botellón” con una gordita y joven babosa llamada Lucita que es muy tímida pero se muestra muy enamorada.

Ha prometido presentármela.

Así que aquí estoy yo, ¡un aislador¡ acomodado a la forma mas  conveniente,  a la espera de conocer a un nuevo molusco y vivir nuevas experiencias, ¡qué vejez mas atractiva¡



EL TIEMPO
noviembre 23, 2016, 5:33 pm
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       E L   T I E M P O

El presente es un lugar móvil donde se dan la mano el pasado y el futuro.

No existe como tal, sin embargo ocupa el lugar más importante en nuestras vidas.

Medimos su presencia por el tiempo y éste es su cuento:

En el país de las horas vivía el Rey Día.

Este, se rodeaba de 24 doncellas numeradas de la una a las doce.

Cada doncella poseía 60 pajes y cada paje 60 cascabeles que hacían sonar y eran los que daban el tic-tac.

El Rey escogía una de las doncellas para hacer el amor sin importarle si el sol o la luna le iluminaba en ello.

Así nacieron sus siete hijos.

En el instante que la tierra brillaba por la luz del sol que se alzaba perezoso en el horizonte daba la bienvenida al nacimiento de su primer hijo, un ser triste, cansado, sin mucha energía lleno de pereza e indolencia al que llamó, LUNES.

Cuando nació MARTES, éste pronto puso de manifiesto sus dotes de dar guerra, llorón, simple y de rápidos cambios de humor acaparó la atención de las doncellas y pajes de manera obsesiva con gran desesperación del Rey Día.

El tercero de sus hijos creció con cuerpo atlético partidario de todas las competiciones deportivas, elocuente y con dotes comerciales, generalmente sucio y marcado de ceniza llamaron MIERCOLES.

Al mayor y más gordo de todos los hermanos, brillante, dominante, con dotes de jefe, guía y conductor de la colectividad familiar siempre por delante de las carnestolendas le gusta que le llamen JUEVES.

Su madre que era la quinta doncella, cuando nació el quinto hijo quiso que se llamara VIERNES, de carácter terco y de repetir insistentemente lo que oye ó sabe venga o no a propósito, siempre con grandes promesas que luego quedan en agua de borrajas ya que la mayoría de ellas no las cumple, es el ojo derecho del Rey Día.

El SABADO es otra cosa, le gustan las reuniones y ferias siempre quiere ir de la mano de su hermano el juerguista llamado DOMINGO que a su vez es inquieto, irreflexivo pero al que adoran los siete hermanos.



MARIA TREMOLINAka
noviembre 23, 2016, 5:10 pm
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MARIA TREMOLINAka

En la aldea hay dos plazas de similares dimensiones, una llamada Plaza Nueva la otra Plaza Vieja.

Entre la casa consistorial y la parroquial se haya situada la primera.

En ésta, subiendo un par de peldaños se encuentra una fuente de tres caños que derrama abundante y constante agua a una vasija cóncava y de allí, a los estanques o abrevaderos situados a los lados.

Ni un solo árbol que proporcione sombra.

Ni un jardín ó rosal improvisado en una esquina.

Ni un banco donde sentarse.

Solo… agua, peldaños y terreno de diferentes dibujos simétricos en el suelo realizados con piedras rodadas de río.

A cien metros de distancia, la Plaza Vieja.

Sus dos filas de árboles con ramas entrelazadas ofrecen resguardo y sombra a los bancos de madera situados bajo ellos.

El improvisado aparcamiento de coches sin orden ni concierto altera el espacio disponible propio del lugar

Hay que añadir un par de bares situados estratégicamente.

Sin duda alguna, éste es el lugar apropiado para el que necesita:

– Resguardarse del sol y aire.

– Descansar sobre las nalgas a cualquier hora del día.

– Disponer de coche como objeto necesario.

– Y por último, bebidas diversas para saciar las necesidades según horario y estado de ánimo.

Inevitablemente, los padres.

Los hijos mientras tanto sin control progenitor arrasan la Plaza Nueva.

En ella encuentran:

Espacio…agua…y escalones.

En uno de ellos se encuentra sentada Maria Tremolinaka, una chiquilla huesuda que con su andar estropearía la estética de cualquier fila, de violento carácter, pelo encrespado y cruel con los animales.

Conoce la existencia de una gata con un suave color caramelo en el pelo y aires de bailarina que practica sus saltos y piruetas entre las ramas de los árboles de la Plaza Vieja, y que diariamente a una hora determinada viene a saciar su sed al abrevadero.

La gata se llama Miss…Miss, por lo menos responde a quienes le susurran así y le lanzan aceitunas al aire que ella alcanza al vuelo tras unas volteretas increíbles.

Miss-Miss, conoció a Maria tremolina-ka un día que bebía confiadamente en la fuente y ésta se acercó silenciosamente e intentó ahogarla en la vasija sujetándole la cabeza bajo el agua.

Un arañazo en la mano derecha le recuerda a ella su fracaso.

Ahora todos los días, miden sus fuerzas y habilidades desde las distintas zonas de la plaza.

Miss-Miss, avanza cauta y sigilosa, sabe que la chiquilla le observa detenidamente aunque parezca lejana y distante, Maria Tremolinaka envidia sus pasitos elegantes y sueltos, su gracia felina y el pelo suave color caramelo

En el otro extremo de la plaza la gata se detiene a considerar la situación y en tres ágiles saltos se sitúa al borde del abrevadero bebiendo agua del mismo a pequeños sorbos.

Maria Tremolinaka, se levanta con violencia y acortando rápida la distancia intenta agarrar su cola, pero Miss-Miss con impulso y ligereza se sitúa en la fuente y desde allí cae con gracia en el otro abrevadero, haciendo una pirueta de bailarina se aleja una vez mas dejando contrariada por su fracaso a Maria Tremolinaka.

En el balcón de la casa parroquial hay una jaula con un loro parlanchín llamado Pitití.

Desde su situación privilegiada en cuanto a vistas, observa todos los días el enfrentamiento entre los dos y con frecuencia anima con algaraza ó gritería a los desafiantes.

¡Maria Tremolinaka¡¡Maria Tremolinaka¡…

¡Miss¡Miss¡Miss¡…

Aquella mañana Pitití inquieto y poco juicioso a la vez que jaleaba se golpeaba con violencia contra los barrotes de la jaula, una pluma de vivo color se desprendió de su cuerpo e impulsada por el aire comenzó un baile silencioso de descenso hacía la plaza.

La gata en su retirada se detuvo contemplándola con atención, ella que sabía apreciar los suaves movimientos del baile miraba expectante sus piruetas.

También Maria Tremolinaka seguía atenta sus idas y venidas.

Pitití no entendía a que era debida la tregua entre los dos contrincantes y seguía jaleando

¡Maria Tremolinaka¡¡Maria Tremolinaka¡…

¡Miss¡¡Miss¡Miss¡…

Pero ni uno ni otro le escuchan.

Una ráfaga de aire apenas perceptible para los demás guió la pluma hacía el agua.

Ya para entonces la chiquilla levanta los brazos y salta para apoderarse de ella sin conseguirlo acercándose imprudentemente al pequeño receptáculo con agua de la fuente en el que finalmente tropieza y cae de bruces sumergiendo en el líquido parte de su vestido y zapatillas.

Mientras trata de enderezarse y evitar el chorreo verifica lo inevitable, Miss-Miss ya la había capturado

La rabieta es terrible, lamenta vivamente su pérdida derramando lágrimas y manifestando ruidosamente su desagrado.

Pitití ante una contrincante tan ruidosa opta por el silencio mientras observa desconcertado las patadas de ésta contra las piedras rodadas del suelo.

A cien metros de distancia ni un solo padre se da por aludido, tampoco Miss-Miss que sin dejarse impresionar por la escena sujetando delicadamente la pluma con la boca se aleja hacía la Plaza Vieja.

Una vez en el árbol coloca ésta de modo que se ajuste ó adapte a las ramas entrelazadas quedando satisfecha de su perfecto hacer y bello resultado.

A su regreso unos y otros le susurran Miss-Miss…mientras le ofrecen aceitunas, patatas fritas… pero la gata ha perdido su interés por obtenerlos el colorido de la pluma le tiene fascinada y un deseo vehemente de aumentar su patrimonio se está apoderando de ella.

Salta de rama en rama hasta subir a la parte más alta y desde ésta al tejado del bar, los cien metros que discurren entre las dos plazas están comunicados con edificios unidos de modo que entre ellos no queda hueco ó falto de correspondiente solidez y de un tejado a otro llega fácilmente a la casa parroquial.

Apoyándose en el borde del canalón contempla la jaula donde el parlanchín Pitití una y otra vez repite sus ocurrencias, su plumaje aquélla tarde de verano brilla con todo esplendor.

Miss-Miss se siente enamorada…

De una arriesgada pirueta llega al balcón asustando al loro que enmudece al observar a la bella gata color caramelo apoyada sobre su jaula examinándole con atención.

Pasado el susto, comprende la admiración que despierta y coqueto extiende sus alas suavemente.

Un dulce ronroneo le confirma el agrado y las intenciones de ella.

Pitití responde con hablar quedo mientras picotea el barrote en señal de aprobación Miss-Miss…

El canto monótono, dulce y halagüeño de éste enamora más perdidamente a la gata que quiere estar con su amado y comienza a rodear la jaula en busca del medio para conseguir liberarlo.

Pronto observa el pistillo ó cerrojo y lo coloca de modo que la abertura cerrada deja de estarlo.

Por ella asoma el loro perplejo y asombrado, al momento agita las hermosas alas elevándose por el aire con presteza y rapidez, dejando a la enamorada plantada en el balcón.

Maria Tremolinaka desde la Plaza Nueva no ha perdido detalle de los acontecimientos y aplaude el desplante, pero no puede evitar que una cagada ó excremento evacuado por Pitití en su vuelo hacia el campanario caiga sobre ella y su vestido mojado.

La chiquilla huesuda de pelo encrespado sucia y húmeda, está a punto del segundo berrinche del día en la plaza cuando sus progenitores relajados…y con suficiente

gimnasia manual realizada con los vasos de vidrios hacen acto de presencia en el lugar quedando asombrados del aspecto deplorable de la misma.

Sin medir palabra exigiendo justificación a su apariencia y conocedores de su violento carácter le arrean en las nalgas y tirando de ella se retiran entre amenazas y protestas.

Miss-Miss, desde la barandilla del balcón de la casa parroquial contempla el vuelo feliz e indiferente alrededor del campanario del loro responsable en parte de la zurra y el llanto de Maria Tremolinaka.

Abandona la casa parroquial para volver a su destino y entre las ramas busca su bella pluma para acariciarla sosegadamente.

Miss-miss… entre sueños escucha el canto monótono y dulce de su enamorado… hasta que el pico corvo y robusto del ave la despierta.

Enlazado entre su pelo color caramelo hay varias plumas de Pitití cubriéndola.

Nada ha cambiado…

Y ha cambiado todo. Entre los árboles de la Plaza Vieja una enamorada gata color caramelo y un loro parlanchín, saltan, vuelan, hacen piruetas y la delicia de quienes los observan.