Cuentos de Mila


los cordones
abril 17, 2020, 4:23 pm
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LOS CORDONES
Se llamaba Jacobo Cusmano, pero le apodaban “mano”.
Una mañana de primavera llegó en unos minutos al convencimiento de que sus pies necesitaban un aspecto “único” y con ese propósito fue al armario y seleccionó los zapatos que le ayudaran a pasar de un “bien” a un “sobresaliente”.
Los elegidos fueron unos negros clásicos, muy usados para ir al trabajo, viejos y cómodos. No parecían prometer mucho, pero…
Con ellos en los pies se acercó hasta la zapatería de su amigo y le pidió unos cordones luminosos con luz “led” para los mismos.
El zapatero a quien llamaban “ciempiés” le miró detenidamente y sin mostrar asombro le preguntó: ¿Con luz fija o parpadeo?
Como su propósito era mejorar el “look” no lo dudó:
– El pie izquierdo con luz fija y el derecho con parpadeo –
– ¿Son ligeros los cordones? – preguntó “mano”– no quería tener dolor de pies por sobrecarga de peso en los zapatos.
-Tranquilo, le contestó “ciempiés”– no tienen peso, tampoco tendrás problemas en los días de lluvia y charcos, es una de las grandes revoluciones que ha recibido el mundo de la iluminación, son como pequeños dioses, darán un giro divertido a tus viejos zapatos y conseguirás que en tus bailes luzcas mucho más impactante y atrevido, y por último son baratos.
Ligeros…antihumedad…divertidos…atrevidos y baratos son muchos adjetivos, reflexionó mientras entregaba sus viejos zapatos a “ciempiés” para que ajustara los nuevos cordones.
Al hacerlo, con sonrojo vio como asomaba el dedo gordo del pie derecho en su calcetín, un tanto estrangulado por los bordes del agujero del que quería escapar.
Ese “tomate” -Le dijo “ciempiés”– se puede solucionar con una bombilla fundida estándar y no con la de “led”… las de toda la vida son, las que sirven para zurcir los agujeros de los calcetines.
“Mano” desconcertado callaba, según afirmaba su amigo una bombilla que ya era pieza de museo servía para solucionar los descosidos en la ropa, ¿cómo?…verdaderamente no estaba a la altura de las circunstancias en cuanto a arreglos manuales, pero como no quería pasar por ignorante ante el zapatero optó por asentir con la cabeza y suspirar.
Poco después salía del comercio con el zapato negro del pie izquierdo encendido de modo continuo en color multicolor, y el zapato del pie derecho con un parpadeo lento de apagado y activado cada varios segundos en rojo, morado y naranja.
Seguían siendo cómodos y sin duda ahora llamativos, de improviso un perro cachorro aburrido se le acercó hasta tener contacto con su zapato y observó el parpadeo, antes de que pudiera evitarlo alzó la pata le meó a su calcetín y nueva electrónica, escapando veloz.
Al instante, de su mojado pie le llegó un olor desagradable y abrumador de meada, ¿cómo eliminar el “tufillo”?… su calcetín, no mostraba un aspecto decente y pulcro a pesar de que las luces seguían parpadeando.
Con un gesto rápido se descalzó y terminaron los dos en una papelera con “tomate” incluido.
Ahora, al observar los pies descalzos sobre el pavimento, mientras sus viejos zapatos ajenos a todo seguían de verbena con su luz “led” comprendió lo absurdo de su pretensión, no había nada de “sobresaliente” en sus pies por el hecho de llevar cordones especiales, todos los adjetivos favorables a los que hizo referencia “ciempiés” no habían evitado que un perro más tonto que listo le meara.
La revolución es un cambio fundamental respecto al pasado inmediato que en este caso ha transformado la iluminación, pero no todas las revoluciones son válidas para mejorar una situación, y “Mano” se convenció que ésta era una de ellas.



EL PUENTE
noviembre 22, 2016, 4:06 pm
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EL PUENTE

 La corriente de agua no era muy intensa, incluso se podía atravesar de una orilla a otra del arroyo saltando de piedra a piedra sin mojarse, pero, para evitar las incomunicaciones que provocaban las crecidas en el invierno, y mayor comodidad de quienes diariamente cruzaban el riachuelo, se decidió:

Fabricar un sólido puente de piedra.

Se levantaron dos pilares o puntos fijos en las respectivas orillas y se unieron los mismos con un arco.

Para ello utilizaron granito de la cercana cantera.

Perrutxo, el albañil maestro oficial, borrachín por naturaleza vivía dominado por dos pasiones.

La primera:

La impresión de caracteres ó escritos enigmáticos inspirados en sus momentos de éxtasis, cuando su alma se embargaba en un sentimiento de admiración y alegría provocada por su segunda pasión:

El vino.

Así que, en la “clave” o piedra central que cerraba el arco del puente, quiso dejar para la posteridad constancia de su trabajo y grabó en la roca dura compuesta de cuarzo y mica con el cincel y el martillo, una inscripción.

Un círculo, y en la parte inferior de su superficie realizó una concavidad.

A su lado, el mismo círculo y concavidad con un cilindro largo en la zona superior.

Cuando por el cuello angosto de la botella de vino observaba el zumo de uvas al fondo sabía que tenía que perpetuar aquella bella imagen….

La redoma ó porrón con su largo pitón en la panza provocaba en él, igual inspiración

Aquel jeroglífico no tenía mas explicación, que la habilidad de Perrutxo en el trabajo manual y su alma extasiada de vino

Pero….

El tiempo lo prestigia todo, y convierte cualquier pasado en arqueología

Al albañil maestro oficial nadie lo recordaba, pero el puente de piedra de granito con las dos inscripciones ó jeroglíficos en la “clave” o piedra central que cerraba el arco se conservaba sin deterioro, y era el lugar mas visitado por los vecinos del pueblo y peregrinaje para los de los alrededores.

Enterado el Obispado de las circunstancias que se daban y aludiendo que el terreno estaba bajo la jurisdicción de la parroquia, quiso controlar el acontecimiento con la esperanza de obtener algún beneficio, al fin y al cabo Dios no habría alcanzado nunca el gran público que tiene sin la ayuda del diablo de la Iglesia…

Para ello enviaron al Párroco D. Desiderio, hombre consagrado a Dios ungido y ordenado para celebrar oficios divinos y poco dado a descifrar pasatiempos, a realizar un informe sobre los misteriosos círculos y sus concavidades.

A regañadientes llegó un lunes de Abril.

La Primavera estaba en sus comienzos y se mostraba espléndida en la naturaleza, bajo el puente, el agua se deslizaba atropellándose de roca en roca salpicando pequeñas gotas al aire que las esparcía por las orillas.

Era un día mágico, pero D. Desiderio tampoco estaba interesado en la magia.

Una vez en el lugar, observó detenidamente el granito tallado, y ya se sabe,… basta mirar algo con atención para que se vuelva interesante.

No lo dudó ni un instante.

-¡Son los ojos del diablo, … el de la izquierda es el ojo femenino y el de la derecha el masculino…éste puente está endiablado¡

Con la mano extendida al aire formaba la cruz bendiciendo el lugar con la intención de desendiablarlo, a la vez que retrocedía a tropezones gritando

En su precipitación resbaló, y se golpeó la cabeza con el ojo masculino.

Perdió la razón….

Sin la facultad de pensar ó discurrir, solo la de observar con la mente nublada, vio una redoma ó porrón de vidrio y en el fondo de ella un ojo convertido en vino que se ofrecía tentador…..

Momentos después recuperó la conciencia, su dolorida cabeza seguía apoyada sobre el diablo masculino, mientras el supuesto femenino le observaba sonriente.

A la vez….

En su paladar y garganta saboreaba un aromático zumo de uvas que fortalecía por momentos su cuerpo.

Creo… que me he…. precipitado -balbuceó D. Desiderio- con el alma extasiada de vino…

-No son los ojos del demonio…SON DE LA VIDA…..

Con estas palabras llegó el informe al Obispado

Este cercó el puente…

Embotelló el agua del riachuelo…

Y lo comercializó con bendición Papal..

  1. Desiderio desde que se golpeó la cabeza no razona muy bien…se ha aficionado al vino…habla entre dientes de un tal Perrutxo, que dice ser albañil maestro oficial…

Con el, descifra antiguos enigmas fabricados por toscas manos que generalmente no tienen mas misterio que la tosca lógica de la razón de quien lo hizo, pero el tiempo ha sabido crear a su alrededor intereses.

Ellos entre trago y trago, gastan entre los dos el ingenio suficiente para reconocer la semejanza entre cosas diferentes y la diferencia entre cosas semejantes



Los cordones
noviembre 23, 2020, 3:44 pm
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Se llamaba Jacobo Cusmano, pero le apodaban “mano”.
Una mañana de primavera llegó en unos minutos al convencimiento de que sus pies necesitaban un aspecto “único” y con ese propósito fue al armario y seleccionó los zapatos que le ayudaran a pasar de un “bien” a un “sobresaliente”.
Los elegidos fueron unos negros clásicos, muy usados para ir al trabajo, viejos y cómodos. No parecían prometer mucho, pero…
Con ellos en los pies se acercó hasta la zapatería de su amigo y le pidió unos cordones luminosos con luz “led” para los mismos.
El zapatero a quien llamaban “ciempiés” le miró detenidamente y sin mostrar asombro le preguntó: ¿Con luz fija o parpadeo?
Como su propósito era mejorar el “look” no lo dudó:
– El pie izquierdo con luz fija y el derecho con parpadeo –
– ¿Son ligeros los cordones? – preguntó “mano”– no quería tener dolor de pies por sobrecarga de peso en los zapatos.
-Tranquilo, le contestó “ciempiés”– no tienen peso, tampoco tendrás problemas en los días de lluvia y charcos, es una de las grandes revoluciones que ha recibido el mundo de la iluminación, son como pequeños dioses, darán un giro divertido a tus viejos zapatos y conseguirás que en tus bailes luzcas mucho más impactante y atrevido, y por último son baratos.
Ligeros…antihumedad…divertidos…atrevidos y baratos son muchos adjetivos, reflexionó mientras entregaba sus viejos zapatos a “ciempiés” para que ajustara los nuevos cordones.
Al hacerlo, con sonrojo vio como asomaba el dedo gordo del pie derecho en su calcetín, un tanto estrangulado por los bordes del agujero del que quería escapar.
Ese “tomate” -Le dijo “ciempiés”– se puede solucionar con una bombilla fundida estándar y no con la de “led”… las de toda la vida son, las que sirven para zurcir los agujeros de los calcetines.
“Mano” desconcertado callaba, según afirmaba su amigo una bombilla que ya era pieza de museo servía para solucionar los descosidos en la ropa, ¿cómo?…verdaderamente no estaba a la altura de las circunstancias en cuanto a arreglos manuales, pero como no quería pasar por ignorante ante el zapatero optó por asentir con la cabeza y suspirar.
Poco después salía del comercio con el zapato negro del pie izquierdo encendido de modo continuo en color multicolor, y el zapato del pie derecho con un parpadeo lento de apagado y activado cada varios segundos en rojo, morado y naranja.
Seguían siendo cómodos y sin duda ahora llamativos, de improviso un perro cachorro aburrido se le acercó hasta tener contacto con su zapato y observó el parpadeo, antes de que pudiera evitarlo alzó la pata le meó a su calcetín y nueva electrónica, escapando veloz.
Al instante, de su mojado pie le llegó un olor desagradable y abrumador de meada, ¿c0mo eliminar el “tufillo”?… su calcetín, no mostraba un aspecto decente y pulcro a pesar de que las luces seguían parpadeando.
Con un gesto rápido se descalzó y terminaron los dos en una papelera con “tomate” incluido.
Ahora, al observar los pies descalzos sobre el pavimento, mientras sus viejos zapatos ajenos a todo seguían de verbena con su luz “led” comprendió lo absurdo de su pretensión, no había nada de “sobresaliente” en sus pies por el hecho de llevar cordones especiales, todos los adjetivos favorables a los que hizo referencia “ciempiés” no habían evitado que un perro más tonto que listo le meara.
La revolución es un cambio fundamental respecto al pasado inmediato que en este caso ha transformado la iluminación, pero no todas las revoluciones son válidas para mejorar una situación, y “Mano” se convenció que ésta era una de ellas.



LA LUCIERNAGA Y LA MARIQUITA
noviembre 12, 2020, 4:18 pm
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En un boscoso rio de Tailandia, en las noches calurosas de verano, unas luciérnagas machos de 10 milímetros color marrón, se reunían cuando el sol se ocultaba y comenzaban a dialogar y a emitir luz mientras volaban, al principio de manera desordenada, pero después de una hora de acalorada discusión, la luz se convertía en coordinadas que enviaban mensajes a las hembras (que por falta de alas no volaban) y ellas respondían con destellos específicos entre 6 o 8 segundos para acordar un apareamiento.

Si se presentaba una amenaza desactivaban la luz, y al alejarse ésta, buscaban la posición adecuada curvando de nuevo el abdomen  para que se viera bien su farolito.

Una de estas luciérnagas había nacido sin el órgano lumínico bajo su abdomen, por lo tanto, no podía regular el proceso de encender y apagar la luz para conectar con un compañero.

En ningún momento le afectó la situación, mientras sus hermanas practicaban los destellos, ella aprovechaba para alimentarse de polen o néctar desconectando totalmente de las lucecitas intermitentes.

Su abdomen no contenía ningún conjunto de células luz, pero si una gran porción de grasa que mantenía su cuerpo reluciente y gordito.

Los machos en todas las especies funcionan igual, no iban a ser diferente en el caso de las luciérnagas… que una de ellas no estuviera interesada en sus parpadeos pronto empezó a fastidiarles, y a su vez su abdomen gordito y sin luz comenzó a ser un reto para ellos.

 Nuestra luciérnaga entre otras cosas era lista y cuando se percató del agobio que podían ocasionarle éstos, astutamente puso en marcha unas supuestas vacaciones y una fresca mañana con su mochila al hombro se alejó río abajo buscando nuevos horizontes.

Y pasito a pasito, de polen en polen bordeando el río y descansando en ocasiones instalada en el sombrero de paja de algún paisano llegó a un pastizal donde una mariquita vistosa con la espalda roja escarlata y siete puntos negros aleteaba sobre una flor.

Quedó impresionada de su simetría y belleza.

Viéndose observada la mariquita detuvo su revoloteo y preguntó: ¿eres de mi estirpe? Puedo apreciar en ti tres pares de patas igual que yo.

Soy una luciérnaga sin luz, que quiere ver el mar, y tú tan bonita ¿quién eres?

A mí todos me conocen por Mariquita, a quien me acerco le traigo la buena suerte, fortuna, amor, buenas noticias… Dicen las leyendas que en Francia tengo el poder de curar enfermos, en Gran Bretaña que mi presencia es anuncio de buenas cosechas, en Suiza llevo a los reciente nacidos a la casa que esperan un bebe, y en Bélgica si me poso en la mano de una señorita contraerá matrimonio en el transcurso del año.

¡Qué maravilla¡ estoy altamente impresionada, nunca hubiera creído que tales poderes podría tener un insignificante escarabajo.

Bueno… si te soy sincera, tampoco yo. A ti te falta luz…quizás si viajamos juntas hacia el mar puedas encenderla con mi presencia.

¿Mi farolillo? ¿Y para qué lo quiero haciendo guiños? No esperes de mí una hembra decepcionada por falta de su brillo, soy gordita, golosa, viajera e independiente ¿de qué presumes tu mariquita bonita y coqueta?

Como puedes apreciar, aparte de los adjetivos que has mencionado de ser realista y sincera.

De acuerdo, es la aptitud deseada para una buena compañera de viaje, el mar nos espera, quizás no tengamos flores en los andurriales que nos conducen hasta él pero tu buena suerte nos ayudará a superarlo.

Y así fue como una luciérnaga sin complejos y una mariquita realista viajaron por el mundo y vieron el mar.

Allí en un boscoso río de Tailandia quedaron sus compañeras practicando su órgano lumínico el resto de sus vidas, pero los insectos ordinarios pronto cansan y los machos recuerdan con añoranza aquella luciérnaga que no parpadeaba y que por ser diferente era por todos deseada.



LOS SUEÑOS
noviembre 12, 2020, 4:04 pm
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Cuando Manuela dormía tenía su propio mundo y no respondía a ningún estímulo ambiental.

Había comprobado que soñaba cosas absurdas y desconcertantes que no tenían ninguna relación con su realidad, pero al despertar había rejuvenecido dos años.

Al principio no se percató de éste detalle, tampoco podía concretar mucho el sueño, ya que solo le quedaba una ligera impresión o emoción de él.

Pero con el transcurso del tiempo, fue una realidad palpable el percibir que se estaba rejuveneciendo.

Ella que había rebasado los cincuenta hacía años, se vio de pronto como una treintañera de muy buen ver.

Asombrada consultó a los entendidos y estos le confirmaron que los sueños era una necesidad del cerebro para eliminar tensiones, y en su caso, la falta de ellos le rejuvenecía.

Siendo una mujer práctica, esta respuesta no le resultó muy satisfactoria y se preguntó si podría conseguir algún beneficio con la venta de éstos, (además de rejuvenecer al cliente) y así montó un negocio en internet que decía:

                          SE VENDEN SUEÑOS QUE REJUVENECEN

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Pronto recibió respuesta a su anuncio y a 20 euros comenzó a venderlos.

Por la mañana reunía los fragmentos que recordaba de la noche anterior en una libreta y enviaba las hojas de la misma a quien los había comprado.

Pasó el tiempo y a Manuela el vacío que le dejaba los sueños que vendía le tenía agotada.

Para solventar ésta situación pensó que comer a menudo caprichos la reconfortaría, pero pronto se percató que lo único que conseguía era un aumento general de peso, y de haber sido una treintañera de buen ver, ahora era una gordita de 30 años.

Así que llegó a  la decisión de conservar los sueños para ella.

Pero la maquinaria del negocio estaba montada y ésta costaba más deshacerla que crearla.

Tenía clientes viciosos que deseaban más y más juventud, y amenazaban con denunciarla por falta de cumplimiento.

Una tarde de otoño cerró su cuenta en internet a la vez que la puerta de su casa y sin más compañía que sus sueños se alejó de ella.

Con ésta decisión algo cambió…ya no eran absurdos, sino concretos; la noche que se le derramó un vaso de leche soñó con un lechero guapo y mocetón.

Y nuestra Manuela que seguía siendo práctica, llegó a la siguiente conclusión, (siempre le había gustado la regla del tres)

Si con un vaso de leche derramada…soñaba con un lechero…

Con un amante gordo… soñaría con el número premiado del billete de lotería del gordo de navidad…

Pero toda nueva decisión lleva consigo la correspondiente variación,  ahora que los sueños eran provocados y elegidos no eliminaba las tensiones que se generaban en su cerebro, y comprobó con horror que envejecía dos años por cada uno de ellos.

En la suma-resta pronto se percató que salía perdiendo, se hacía vieja y con exceso de peso.

De aquí a las pesadillas solo fue un pequeño paso.

Pero Manuela era mucho Manuela, así que anotando día a día en su libreta las pesadillas y a continuación dándoles fuego a las hojas, acabó con ellas.

Y así volvió a dormir en su propio mundo sin volver a responder a ningún estímulo ambiental.

Eso sí… con unos cuantos kilos de más. Las consecuencias de nuestras decisiones ni en los sueños ni en la realidad se pueden evitar.



PEGAMENTO Y EL CHISMORREO
noviembre 12, 2020, 3:43 pm
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En su libro SAPIENS  de animales a dioses, Yuval Noah nos explica la importancia de reunirse para chismorrear, la acción de revelar chismes y comentarios indiscretos comenzó a ser un pasatiempo divertido y nos hizo más listos, nos obligó a almacenar imaginación e inventar la ficción, ésta es nuestra característica desde hace 30.000 años, y la que le permitió al homo sapiens convertirnos en dueño del planeta tierra. 

En un pueblito de la Mancha del que su nombre no recuerdo…

Vivian 150 individuos en un continuo cotilleo, entre ellos destacaba una mujer que al nacer como compensación por ser fea como un cardo, le pusieron de nombre Engracia, con la esperanza de que tuviera el “don” de la gracia.

Pero nadie le conocía por su nombre de identidad, ya que todos le llamaban pegamento.

Todos conocemos infinidad de sustancias pegajosas, miel, clara de huevo, harina y agua… son muchos los materiales vegetales que cocinados o crudos sirven para pegar.

Pero el nombre asignado a su persona se debía a que unía un gran número de individuos, familias y grupos con su chismorreo, ¿acaso era ese su “don” de gracia?

 Era un pegamento mítico, sencillo y no importante pero por encima de todo indispensable en el día a día del pueblo.

Cuando el señor alcalde compró aquella mañana una hogaza de pan de dos kilos y pasteles en la panadería, pegamento que sabía que este era diabético, dedujo que el compromiso que le obligaba a ello no era con su señora, sino con algún amigo glotón al que quería empapuzar. Y así lo hizo saber en un tris-tras a los vecinos.

Los lunes en el lavadero se concentraban las mujeres para hacer la colada semanal y el chismorreo versaba sobre los embarazos, la voz que  se imponía era la de pegamento, con fechas, padres cornudos y posible emplazamiento estratégicos donde se hizo el encargo.

Otro lugar propio para el cotilleo era la iglesia, si bien el cura se enteraba en las confesiones los deslices de sus feligreses, para ese momento  pegamento unía con su ojo crítico al fontanero con la florista y al médico con la niñera, y todos tenían algo que añadir junto la pila del bautismo.

Como pocos eran los que con el transcurso del tiempo sino era por un motivo por otro habían sido aireados sus nombres, la deportividad les obligaba a sonreír y admitir el desliz o malentendido.

LLEGARON LOS CARNAVALES

Con él las verbenas y disfraces, eran las fiestas más esperadas durante todo el año en el pueblo, y para éste  se decidió que el vestuario de los vecinos podía ser variopinto pero con un  detalle común: los cuernos

Nuestra pegamento se presentó con un look desenfadado de dos cuernos, a los que con agua y harina había fijado espigas de cereales a su alrededor.

Y con más o menos gracia, se acercaron todos los cornudos y cornudas al kiosco de la plaza a lanzar el cohete que anunciaba el comienzo de las carnestolendas, con un periodo de permisividad de tres días.

Se dio fe de ello con alegría, color y espectáculo, improvisando ritmos de desenfreno, y abundantes rosquillas fritas.

La resaca fue general, zumbido en los oídos, dolor de cabeza, sequedad en la boca… y moratones repartidos por todo el cuerpo en ellos y ellas producidos por todo tipo de cuernos.

Pasada las fiestas, de acuerdo entre las instituciones eclesiásticas y sociales, se prohibió por medio de un bando el chismorreo de las actividades que se habían realizado entre los vecinos los días anteriores al miércoles de ceniza, así que todos callaron sobre sus andanzas incluyendo  pegamento, que perdió no sabe dónde sus cuernos de espigas de cereales para el segundo día, y llegó a casa vestida con un traje de torero y la montera cubriendo su cabeza.

 Desde entonces ha pasado mucho tiempo y aunque se sigue utilizando, ya no es bien visto en la vida social del pueblo: el chismorreo.



la almohada y el cojín
octubre 16, 2020, 2:02 pm
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Un cojín de gel último modelo con la particularidad de refrescar y a la vez aliviar el dolor (nunca curar) mientras amortiguaba la dureza de una silla presumía de sus características.

Y a su vez, una almohada mullida de látex situada en el centro de la cama capaz de ofrecer el soporte y la comodidad para los diferentes tipos de hemorroides defendía sus beneficios adicionales.

En el interior de una alcoba coincidían los dos y como buenos políticos se escuchaban a sí mismos sin prestar oídos al adversario, aun a sabiendas que las características que les separaba en su uso apenas eran perceptibles.

O si lo eran ?…

Desde la silla, el cojín, más joven y de tamaño más pequeño pero decorado con varias flores y un volante de lino coralino, no se dejaba achicar por la presencia de su adversario, mayor en la proporción pero sin decoración ni florituras y que solo podía presumir de sus cualidades, pocas veces de su belleza.

Pero este competidor o rival llamado almohada es lo más “propio” que una persona puede tener en ésta vida… se le abraza casi diariamente sin miedo al contagio del coronavirus, seca alguna que otra lágrima, escucha nuestros suspiros de experiencias nuevas y ruiditos socarrones, es en definitiva, de lo que no quieres prescindir cuando por edad eres más partidaria de los beneficios que de la belleza.

Y en esa contienda se encontraban los dos cuando cuándo hizo acto de presencia en la alcoba: PEPI

Esta era una pionera e innovadora mujer convencida de que masturbarse con la almohada es un clásico que todas deberían disfrutar, y con sus deliciosos propósitos se presentaba aquella calurosa tarde buscando la citada utilidad del látex.

El cojín de gel para cuando se percató de su presencia ya estaba Pepi tendida en la cama rodeando con sus piernas a su rival la almohada.

Desde la silla, agitaba su volante de lino coralino como un gran despliegue de pancartas, pero el afán por su voto no era correspondido.

Poco después la almohada arrugada y húmeda quedaba abandonada, pero su aparente derrota bien sabía el cojín de gel que no era tal, al fin y al cabo todo partido político quiere que se cuente con él para los momentos transcendentales y no para amortiguar la dureza de una silla.

Los dos conformaban objetivos e intereses compartidos, la única variedad estaba en los matices y puntualizar estos debería ser prioritario.

Meditaba sobre ello cuando PEPI hizo de nuevo acto de presencia y sin dirigir ni una mirada afectiva a laalmohada que tan buen rato le había ofrecido momentos antes, agarró el cojín de gel y lo arrastro con ella hasta el patio dejándolo en el suelo, para que instantes después un perro pequinés de nariz achatada y apariencia leonina con gran algarabía saltase sobre él acomodándose entre ladridos.

El arrogante y típico perro faldero amoldó su melena y frotando sus bigotes largos sobre el volante expulsó las imaginarias pancartas y relegó las cualidades de prevención y posicionamiento de las que tanto presumía el cojín a nivel de comodidad perruna.

Así que, allí estaban los dos oponentes con su mensaje ideológico   bien jodidos, el primero por la PEPI y el segundo por un perrito pequinés.

Pocas veces convergen los intereses e ideales para los que han sido concebidos las personas y cosas, en utilidad y servicios en el transcurso del tiempo.



el billete de lotería
octubre 16, 2020, 1:55 pm
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Un décimo impreso con el paisaje del monte Udalaitz de fondo y el número 14320 (fecha en la que se dio a conocer el confinamiento por el coronavirus en este país) estaba en venta en la administración de “lotería-estanco-chuches” regentada por Manuela la jorobaá, los requisitos para la compra de sus boletos eran por todos los que le frecuentaban conocidos…. Los días impares había que entrar con el pie izquierdo en la administración y los días pares con el pie derecho, una llave en el bolsillo junto con una ramita de perejil, y los más religiosos una estampa de San Pancracio si el número adquirido era para compartir o regalar.

A continuación Manuela lo frotaba antes de entregarlo por su la jorobaá para que las posibilidades de premio fueran mayores…el resto quedaba en manos de los niños y niñas de San Idelfonso, que leerían una combinación de números al azar en el tradicional sorteo de navidad de éste año bisiesto, y repartirían 2.408.000 euros entre los participantes.

Lo cierto es…que bien por los requisitos que estrictamente cumplían sus parroquianos o el frote por la jorobaá eran muchos los premios que Manuela repartió en el transcurso del año, a pesar de que su administración de “lotería-estanco-chuches” era muy modesta y solo una serie del mismo número estaba en venta, mucha era su fama de adivina  que ya se extendía por la comarca, en ésta ocasión el seleccionado terminaba en  “0” (es el único número que no puede representarse en números romanos) y le pareció el apropiado para ser agraciado.

El párroco se presentó a primera hora de la tarde cumpliendo los requisitos fundamentales, con la estampa de la Virgen de los Dolores en el bolsillo de su sotana, a comprar un boleto.

La sacristía tiene humedades– le susurró a Manuela mientras ésta se frotaba enérgicamente el décimo por la jorobaá.

-¿No sería más acertado solicitar un préstamo al banco para su arreglo?- le sugirió ésta con el mismo susurro

Los intereses que me aplican son muy altos- aclaró el párroco, mientras guardaba junto a la  virgen su adquisición.

 Al salir tropezó con el cabrero que siguiendo el ritual pisaba la administración con el pie izquierdo por ser día impar.

La cabreriza necesita un tejado nuevoconcretó sin levantar la vista del número.

No tenían muchas posibilidades de mejorar la situación de afincamiento  las cabras, si éstas dependían de Una posibilidad entre 100.000 – pensó Manuela – mientras frotaba de nuevo el papelito y se lo entregaba.

Así pasaron los días con un continuo trajín de parroquianos que le expresaron sus necesidades de tejados nuevos, arreglos de humedades, compra de cerdos, licencias para negocios no declarados…y un sin fin de deseos.

Hasta que una tarde a última hora se presentó el Señor Marqués.

Sesentón, pulcro, elegante…saltándose los rituales de la plebe pidió el total del número que estaban en venta.

Solamente quedaba disponible un boleto.

 Manuela la Jorobaá se lo ofreció sin frote alguno y viendo su cara de contrariedad le insinuó:

– Podría disponer de todos boletos que he vendido si cubriera usted las necesidades de quienes lo han adquirido.

Tras una pequeña duda el Sr. Marques aceptó, y así fue como la administradora de “lotería-estanco-chuches” convocó a los vecinos en la trastienda para hacerles saber que a cambio de su décimo todos iban a conseguir los beneficios deseados.

Un silencio total siguió a su oferta.

Fue el párroco el que primero se expresó:

Posiblemente no estoy preparado para recibir la noticia de que mi boleto esta premiado, pero a pesar de todo deseo arriesgarme a vivir ese momento crucial.

Ningún vecino entregó su boleto, nadie quiso desprenderse del sueño de felicidad que ofrece el dinero, aun a sabiendas que sus necesidades podían solucionarse… todos optaron por soñar despiertos.



ADAN Y EVA
mayo 6, 2020, 11:55 am
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Según la biblia, Dios creó el primer varón miembro de la familia humana del polvo húmedo de la tierra, dándole vida con un soplo en su rostro al sexto día del principio del mundo y le llamó Adán, creado a su imagen y semejanza tenía los atributos divinos del amor, sabiduría justicia y poder, por lo tanto poseía un sentido de la moralidad que implicaba conciencia.
Queda por lo tanto testificado que el primer ser humano, no tenían ombligo para poder colgar del él un piercing y su cuerpo tenía el color de tierra húmeda.
Su hogar fue un lugar llamado Edén.
Este era un hermoso paraíso donde había frondosos árboles frutales, plantas espectaculares que proveían alimento así como aves y animales, un cristalino río y un clima cálido.
Adán comprobó que poseía capacidades mentales superiores al resto de las criaturas terrestres, y desarrollando éstas con habilidad… con la fermentación de frutos obtuvo alcohol.
En el recodo del río montó una cervecería.
De ahí a una tripita cervecera fue solo cuestión de tiempo.
Al árbol de la ciencia del bien y del mal… ni puñetero caso.
PERO NO EN TODO SE CONSIDERABA SUPERIOR….
Había observado que la mayoría de los mamíferos poseían un hueso báculo que les permitía la penetración a las hembras en ausencia de erección y él no disponía del citado huesito peneano.
En este asunto, su perro tenía más poder que él.
El comportamiento de su pene dejaba mucho que desear
Así que añoraba ese pequeño báculo que le permitía aullar a su perro a la primera de cambio.
Lo suyo era más costoso ya que todas las hembras mamíferas estaban cubiertas de pelo en todas las etapas de su vida, y Adán el pelo le daba cierto repelús… quizás influía en ello el hecho de que fuera calvo, aunque el resto del cuerpo mantenía su vello, no así en la cabeza ya que fue perdiendo su melena entre trago y trago.
También en éste asunto su perro tenía más poder que él, ya que era un peludo y elegante Lebrel.
Viendo su agobio y convencido de que la raza humana no iba a progresar con el espécimen creado, tomó Dios la decisión de crear una hembra que tuviera los mismos atributos divinos que Adán más unos cuantos mundanos, y así surgió el segundo miembro familiar.
Le llamó EVA.
Tampoco tenía ombligo, pero su color era de un precioso rosado.
Fue fácil mejorar el primer boceto, al segundo le cubrió su cabeza con una sedosa cabellera rubia rizada y a su cuerpo esbelto con una suave pelusa, añadiéndole además todos los atributos de una hembra y creo…una bella obra de arte.
Cuando Adán vio por primera vez a Eva, su pene sin báculo…reaccionó.
Cuando Eva vio por primera vez Adán… Barrigudo, calvo, color tierra mojada, y con una cerveza en la mano… suspiró, supo que su destino en el Edén no iba a ser un paraíso.
Evidentemente fue así, el trabajo en la cervecería pasó a manos de ella.
Debido a su estatus que lo consideró como el de Dios, el macho solo tenía en mente la procreación.
Pero Eva se aburrió de la cerveza y del cervecero, quiso fermentar la manzana y hacer sidra, ya había comenzado los primeros contactos con otro animal sin parpadeo y vista penetrante que se arrastraba a sus pies.
Fue un error gastronómico probar la manzana del árbol de la ciencia, y querer instaurar una sidrería.
Intervino Dios. Fueron los dos expulsados del paraíso, al no haber distinción entre religión y política funcionando como vínculo entre lo divino y lo humano, vio que peligraba su poder sobre la pareja que se consideraban dioses y creadores.
Y aquí estamos…con muchos de los atributos divinos perdidos, pero con suficientes sidrerías y cervecerías.



Rosa de Pitimini
abril 17, 2020, 5:04 pm
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ROSA DE PITIMINI

Le llamaban ROSA DE PITIMINI por su hermoso aspecto encarnado y pelo rizado.
Su característica más destacada era el vaivén de su cuerpo que oscilaba con un movimiento acompasado, meciendo con ritmo y suavidad cualquier objeto entre sus brazos.
La disputa por su mecido, era una continua batalla entre su perro leal y su gata de angora, ambos ambicionaban el vaivén y la caricia de su abrazo.
Pero el verdadero enemigo estaba por llegar.
Una tarde ROSA DE PITIMINI salió a patinar, en la pista no había mucho griterío, era hora de merendar y los niños habían sido retirados por sus progenitores para proporcionarles las substancias por ellos preferidas que sirvieran a su vez al organismo para mantenerles activos las siguientes horas, ya que había competición de patinaje.
ROSA DE PITIMINI se deslizó suavemente por la pista con el vaivén por ella tan bien conocido, pie izquierdo delante, pie derecho detrás…y con sus brazos meciéndose al ritmo de sus pies.
En ello estaba, disfrutando de su vaivén cuando llegó hasta ella un suspiro, después otro….giró bruscamente la cuchilla de la suela de su calzado y detuvo el deslizamiento.
Observó el entorno y a corta distancia distinguió un balón sucio color naranja.
Instantes después estaba entre sus brazos, quien lo hubiera abandonado no parecía preocupado por su pérdida, con lo que la nueva dueña salió meciéndolo suavemente de la pista de patinaje.
En el fregadero de su casa bajo la atenta mirada de su perro leal y su gata de angora, lavó con mimo la bola elástica comprobando complacida que los daños eran mínimos.
Pero el enfrentamiento era inevitable.
Por primera vez la gata y el perro se estaban aliando contra un enemigo común el balón naranja que por primera vez entraba en escena, limpio…blando… y sugerentemente circular.
Distanciados en el pasado gato y perro alegando siempre en favor propio, se veían obligados en estas circunstancias a claudicar y adherirse defendiendo una misma causa.
Debían librarse del invasor de espacio. EL BALÓN NARANJA
Al día siguiente ROSA DE PITIMINI lo encontró en el interior de la carbonera, arañado, mordido, sucio y desinflado.
Nadie se hizo responsable de ello.
Rápidamente fue trasladado al concesionario de bicis y allí un profesional taponó el mordisco, dio grasa de búfalo en los arañazos y por último le aplicó la bomba de aire. Recuperado por completo de los destrozos, un suave vaivén apretujado entre brazos y pecho dejó como nuevo a nuestro amigo.
ROSA DE PITIMINI, al pasar por el parque se acercó al tiovivo y en el coche de bomberos sujeto en la plataforma circular giratoria lo abandonó en el asiento del chofer.
La paz en el hogar es un bien escaso y hay que mantenerlo.
Instantes después un infante con sueños de bombero y conductor de camiones se hizo cargo del balón naranja
Desde la citada plataforma, recostado en el caballito de madera, un buen mozo dueño del carrusel había observado su maniobra y le sonrió complacido… el hermoso color encarnado de ella se acrecentó…la invitó a subirse a su caballo y cabalgar juntos, ROSA DE PITIMINI meció sus brazos en señal de aprobación.
Su fiel perro y su gato de angora al verle entrar en casa sin el balón suspiraron satisfechos, habían ganado… no duró mucho la sensación; el mozo guapo dueño del carrusel se mecía entre sus brazos y ésta vez su adhesión no era suficiente para desplazarle. En la vida ser dueños de la atención, el amor, y mecerse en los brazos de quien queremos es efímero.



LA CREMALLERA
abril 17, 2020, 4:46 pm
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LA CREMALLERA

Soy un cierre formado por dos tiras flexibles de dientes metálicos que une y desune una abrazadera, mi nombre es CREMALLERA.
Antes de nacer yo la humanidad se dividía en dos grupos:
ENVUELTA Y COSIDA
A la primera pertenecían los países cálidos que llevaban toga y telas sueltas para cubrirse, los países fríos intentaban ajustar al cuerpo lo más posible sus prendas, por lo que cosían las telas o las sujetaban con cuerdas.
Más adelante llegó la gran revolución con los ojales y botones de conchas marinas y porcelanas.
Pero fue un inventor sueco el que me patentó en 1914 y veinte años más tarde me utilizaban en ropa civil.
Y aquí estoy, de fácil acceso, sugerente… subo y bajo muchas veces, soy casi musical.
Con mi sonido advierto que algo va a comenzar o ha llegado a su final.
Si el ritmo es rápido y deseoso, el ambiente está excitado.
Si es lento y sensual, con un sutil traqueteo se da por finalizada la faena, cerrando las partes pudendas masculinas de la bragueta.
Aunque a veces me abro a traición, con timidez me advierte alguna atenta observadora…”Se te va a escapar el pajarito”…, pero generalmente soy de fiar.
Era en el ceñido vestido rojo de Pachuli con varias cremalleras repartidas estratégicamente por su cuerpo la noche de Año Nuevo, entre la algarabía de campananadas y uvas donde tenían puestos los ojos sus tres amigos.
Pachuli a sus sesenta años bien llevados, no era ajena a la agitación que despertaba las cremalleras de su vestido, lo había confeccionado repartiendo con habilidad las mismas en los lugares de singular interés y el resultado final era excelente.
La primera de ellas sugería, con los dientes metálicos abiertos a medio recorrido, maravillas imaginables en el hueco que quedaba entre el vestido y el pecho, las puntas que se entrelazaban cerradas despertaban deseo en las mentes calenturientas que le observaban embobados, todos deseaban tener entre sus dedos la abrazadera para desunir el resto.
No menos tentadora se presentaba la segunda compañera que unía las dos porciones carnosas del trasero subiendo por la cintura hacía la espalda.
Y por último, la más joven de las tres (por su tamaño más corto) instalada en la pierna derecha, parecía ceder por cada paso un diente e iba poco a poco abriéndose para que fuera apreciado el contorno del muslo parcialmente oculto.
Por su parte, Ramón, Román y Rumian los tres jubilados que atentos le observaban con las uvas en la mano izquierda en la plaza del ayuntamiento, no parecían muy concentrados en el reloj y sus campanadas de fin de año.
La artritis de Román hace años que le ha deformado los dedos de las manos, su torpeza con ellas es considerable, pero no es obstáculo para su propósito y voluntad de enfrentarse a los dientes de esas cremalleras a las que sino trata con destreza y suavidad le proporcionaran un buen mordisco.
Por su parte Ramón se encuentra indeciso. Era abuso su deseo de manipular la abrazadera ?… Deseaba tratarla con urbanidad y respeto, sería preciso pedir permiso antes a la Pachuli ?…una gran pancarta en la pared del ayuntamiento recordaba: NO, ES NO.
Rumian se acercó dos pasos más hacía ella, su vista ya no era la que fue en su juventud y su miopía le ocasionaba indecisión. Por cuál de las tres cremalleras debería dar comienzo ?…la del muslo parecía tener vida propia y estar compinchada con ellos pues la distancia entre las tiras flexibles iba en aumento.
Quedaban las otras dos.
Estaban los tres jubilados absortos en estos pensamientos cuando las campanas de las 12 anunciaron el comienzo del Año Nuevo, entre sus dedos las uvas fueron llevadas a la boca con precipitación, una a una intentando mascar y comer aprisa siguiendo el ritmo del tan…tan… ¡agotador!…algunas corrían por el suelo, los carrillos hinchados hablaban de las que se apelotonaban en la boca…y todo eso sin dejar de mirar a la Pachuli.
En aquella algarabía fue ella quien se acercó a los tres indecisos, los abrazó uno a uno mientras que sus labios con sabor a uvas maduras les estampaban en sus bocas un sonoro beso.
Y ahí quedaron los tres amigos y sus propósitos reducidos a la nada, ninguno de ellos movió su voluntad hacía lo que tanto les apetecía, tragaron entre hipos y toses las uvas, la abrazaron, y suspirando recordaron el buen rato que les había hecho pasar su imaginación y las cremalleras de Pachuli.
Hasta ahí habían llegado… y es que cuando está abierta la oficina pero el taller cerrado, no es posible realizar el trabajo proyectado ni aunque este consista en algo tan sencillo como tirar de una abrazadera para abrir unos dientes metálicos.