Cuentos de Mila


EL DELANTAL
noviembre 23, 2016, 2:56 pm
Filed under: cuentos cortos, fabulas, relatos cortos | Etiquetas: , ,

herrero-y-forjador-imagen-animada-00351  

EL DELANTAL

Un mandil de cuero que en su anterior vida fue pellejo de un magnifico cerdo llamado “Panocho”, fue curtido preparado y cosido para colgar del cuello de un herrador de oficio, que en su ocupación diaria se dedicaba a calzar el ganado y forjar metales en su taller o fragua.

Cerca del lugar, una bonita hortelana cultivaba diariamente su huerto con fresas hortalizas y legumbres, cubriendo su falda con un delantal de lino que se revestía de una guarnición fruncida en todo su extremo.

Este material textil blando dulce y grato a los sentidos, enloquecía al mandil que se consideraba en comparación basto y sin tersura.

Sabedora ésta del interés que despertaba en su vecino, no desperdiciaba ocasión de fijar su atención en él para descubrir o estimar sus diferencias o semejanzas, mientras coqueteando movía al aire su volante en forma de saludo.

Aquella mañana de primavera la hortelana recogía fresas maduras dando amparo y colocando pausadamente en el delantal sujeto por los dos extremos, una a una el fruto rojo.

Un rapaz hizo su presencia en el lugar atropellando en su precipitación la carretilla que le obstruía el paso, para introducir con codicia la mano en el regazo buscando el fruto ansiado, mientras una materia viscosa fluía de su nariz.

La hortelana sin perder la mesura, soltó un extremo del delantal mientras lo sujetaba con destreza del otro y de un rápido movimiento pasó el lino por su cara llevándose con presteza los mocos que caían por su rostro. Una vez saciado su deseo, el muchacho desapareció con la misma urgencia que había hecho acto de presencia, pero sin el humor pegajoso que segregaba sus mucosas.

Desde la fragua el mandil que observaba todo a distancia se dijo:

¡Para cuántas cosas sirve ese precioso delantal ¡…

El, no tenía flexibilidad y su única cualidad consistía en cubrir del pecho a la rodilla la ropa del herrero, en su trabajo diario en la fragua.

Meditaba sobre ello, cuando ocurrió algo sorprendente.

La hortelana, colocó las fresas sobre una loza y con una ligera duda escogió la más hermosa y jugosa de todas ellas, se acercó al herrero con gesto provocativo y mientras le introducía la fruta en su boca le pregunto:

…¿Está mi puchero arreglado?…

Los ojos de éste brillaron burlones mientras saboreaba la fresa, y sujetándole con las dos manos por su cintura la atrajo hacía él murmurando a su oído:

…¡Tu puchero está perfecto¡…

Y en aquel momento, el delantal de lino con su volante quedó unido al mandil de modo que entre ellos no quedó espacio.

El frunce de la prenda femenil que le frotaba ligeramente exhalaba un olor a fruto fecundado que le excitaba, así que el pellejo de “Panocho”, se dejó acariciar por el tan suspirado y servicial delantal sin importarle los pegajosos mocos.

Y hubiera seguido aspirando su aroma sino hubiera sido precipitadamente descolgado del cuello por el herrero que le arrojó inconsideradamente al suelo.

Iba a maldecir su suerte cuando de nuevo, éste, tirando del lazo que rodeaba la cintura de ella soltó el nudo fácilmente, y el suave textil se deslizó sobre su mandil.

Estaba su estado de ánimo en plena conmoción intentando acomodarse bajo el delantal, cuando la briosa hortelana se desprendió del abrazo, recogió el delantal y utilizándolo como manopla para guarnecer la mano del calor, retiró el puchero del fogón y a continuación aireándose con donaire se alejó por donde había venido.

Sin perder su sonrisa, el herrero levantó su mandil mientras que con voz recia le decía… 

¡Volverás a traerme tu puchero…¡

El cuero del cerdo Panocho ejercía nuevamente su ocupación ordinaria cubriendo a su dueño, ilusionado confiaba en las palabras de éste mientras por lo bajito canturreaba…

¡Para cuántas cosas sirve ese bonito delantal ¡…

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: