Cuentos de Mila


EL GRANITO DE ARENA
febrero 28, 2018, 3:01 pm
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EL GRANITO DE ARENA

ARENA

Formada por la erosión eólica de las rocas de cuarzo y hierro en el desierto de Namibia, un granito de arena casi uniforme de O,5 m/m. se aburría en una duna con la misma pendiente hacía el este que al oeste, desplazándose a saltos por una vertiente y resbalando bruscamente por la otra, según el viento soplaba por el oeste o por el levante.
La amistad que entablaba con otras compañeras para compartir quejas y sed apenas duraba unos instantes, llegaba una corriente de aire y las separaba.
Un día que se quejaba de su absurda vida perdida en el infinito del tiempo, escuchó su lamento el cálido viento del oeste, y este le informó, la existencia de infinitas granos de arena menos uniforme que ella, formadas con otros elementos como corales y residuos marinos, que jugaban seductoras con las olas a la orilla del océano atlántico.
Esta información le entusiasmó.
Al momento quiso saber si podría trasladarle junto a ellas.
-¿Y la amistad con tus compañeras ?…-preguntó el aire.
-No existe, vienes tú y te las llevas – contesto el granito de arena – este desierto me parece monótono, aburrido, falta de vida, perspectiva, y matices.
– Grave error, pequeño granito obstinado en cambiar tu vida – contestó el viento del desierto.
-Pero si tanto lo deseas, mañana volveré del interior soplando particularmente insistente y te trasladaré a la costa, allí tus nuevas compañeras son más jóvenes y de color ocre, con ellas podrás disfrutar de unas aguas frías y un azul intenso.
Y fue así como después de revolotear por el aire durante un tiempo llegó mareada a la orilla del océano.
-¡Qué tengas suerte ¡- le gritó el viento alejándose…
Al primer contacto se estremeció… qué frío y húmedo estaba todo, después observó a los granitos que la rodeaban, eran mayor que ella, pero su color rojizo sobresalía llamando la atención de éstas.
-¿Quién eres?- le preguntaron.
-Soy un granito de arena de una duna del desierto, quería ver la belleza del mar y la energía de sus olas,….pero que frio… Uuuuuh-
– Ven con nosotras a jugar un rato en el agua-
Percibió el calor de la amistad y se dejó llevar, al instante notó la suave caricia del mar y olvidando el frío se subió a una gran ola.
Retozó y danzó enamorado de la espuma que le susurraba con su voz.
Al rato, agotada regresó a la orilla pero no era fácil descansar, siempre llegaba una ola juguetona más fuerte que las otras y de nuevo la arrastraba con ella.
-¡Refúgiate en el interior de este caracolillo ¡Le gritó un granito de coral mientras la empujaba hacía la concha formada por filas de espiral.
Al molusco no pareció molestarle la intromisión ya que su cuerpo blando estaba acostumbrado hacer de hospedador intermediario.
Sus glándulas salivales productoras de moco las impregno, y suavemente por medio de una serie de contracciones musculares que lo balanceaban se puso en movimiento.
Mientras con marcha lenta y aburrida se dirigía hacia el fondo del mar el caracolillo, pudieron descansar perfectamente acomodadas, el granito de coral y el de arena.
Esta última quedó fascinada al observar los bosques flotantes, algas, corales y exóticos peces,… todo le parecía francamente maravilloso
Cautivada ante una estrella de mar color naranja de una belleza realmente especial, le dijo al granito de coral: vamos con ella
Y al instante se encontraron sobre uno de sus cinco brazos erizados, al final de éste un ojo un tanto miope las observó con desgana mientras suspiraba.
– Porqué suspiras beldad ?…le preguntó nuestra amiga.
– Este mar me parece monótono, aburrido, falta de vida perspectivas y matices.
El granito de arena quedó asombrada, la queja de la estrella de mar le pareció del todo injustificada ante tanta hermosura, a su vez recordó que fue la misma que ella le expresó al viento, no hacía mucho tiempo cuando se encontraba en el desierto de Namibia.
-¿Dónde desearías estar…?
-Me han hablado de un cielo infinito donde otras estrellas más afortunadas que yo brillan sin cesar. ¿Las has visto tú?…
-Si las he visto y efectivamente son muy hermosas y despiden rayos de luz que iluminan la bóveda celeste, pero grave error bella estrella de mar…este lugar y tú sois tan fantásticos como el que añoras.
-Quizás,… pero ellas brillan y yo no.
El granito de arena reflexionó su respuesta,… pero no tuvo nada que decir, hacía poco tiempo que ella desconforme con la naturaleza que le rodeaba se había embargado en un viaje a conocer otro mundo que si verdaderamente era hermoso, no lo era más que las grandes dunas del desierto de Namibia donde al anochecer contemplaba las luces que se encendían sobre la atmósfera de la tierra.
Desde el fondo del mar no se veían las estrellas.

 

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MEÑIQUE
marzo 22, 2017, 10:39 am
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MEÑIQUE

Soy una de las partes prolongadas en las que termina el pie derecho de Juantxo, exactamente el quinto y más pequeño de todos los dedos llamado Meñique.

Mi dueño es desmañado y falto de habilidad en sus andares, por lo que yo su dedo más pequeño también con muy poca flexibilidad por mi parte, he  llegado al convencimiento de que fui diseñado únicamente para localizar geográficamente todos los muebles de la casa, tanto de día como de noche en su ir y venir por ella.

No mejora la situación cuando salimos a la calle, hay una piedra en la tierra hollada por la que transito habitualmente, con la que me he golpeado tantas veces que hemos llegado a ser amigas íntimas ella y yo.

Juantxo es dueño de una funeraria llamada “Camino del Cielo” que ofrece toda clase de servicios a los familiares de quienes han decidido transitar por él.

A la entrada de la citada funeraria tiene un cancerbero, que es un perro mitológico de tres cabezas que guarda la puerta de los infiernos.

Pues también a éste mi dedo meñique le tiene en su lista  y no hay día en que no libremos un enfrentamiento entre los dos.

Como el cancerbero es de piedra soy yo  el perjudicado, por lo que voy de contusión en contusión y son muchas las veces que entre improperios le  pido que abandone la puerta de “Camino del Cielo” para ir a guardar la de los infiernos.

Y éste creía que era mi destino al día de hoy: Localizador geográfico de muebles, utensilios y piedras.

Pero algo ha cambiado ésta noche 5 de Enero con la llegada de los Reyes Magos.

Juantxo ha recibido de éstos un  regalo extraordinario: CALCETINES.

Son deportivos de algodón peinado… respirables… con cinco dedos… suavidad y densidad en las costuras, confeccionado con máquina de 200 agujas para la mayor definición del diseño de flamencos de plumaje rosa,  que tiene repartidos por el medio tubo.

Es cierto que todas las mañanas mi dueño tiene que perseverar y mantenerse firme a la hora de vestir independientemente cada uno de los dedos, tratando de concordar los ánimos o voluntades independentistas de ellos para  hacer  un todo, pero una vez conseguido, quedamos suavemente protegidos por el algodón peinado, respiramos con ligereza y  me he enamorado del flamenco de plumaje rosa que me rodea con su largo cuello apoyando su pico en mi dedo Meñique.

Mi amiga la piedra ha advertido mi optimismo y hoy me ha saludado al pasar junto a ella con un suave roce.

Pero al llegar junto al cancerbero me he  ocultado tras el cuarto dedo y Juantxo se ha percatado de éste molesto detalle, con poca maña ha extraído su pie del zapato y ha comenzado a frotar y rascar indiscriminadamente todos los dedos, haciéndonos cosquillas y provocando entre nosotros unas risas involuntarias.

Nuestro alboroto ha despertado el interés del perro, y más cuando yo me he erguido para poner al descubierto el hermoso plumaje del flamenco rosa con su pico sobre mi dedo.

Sus tres cabezas me observaban con disgusto (quien guarda la  puerta del infierno no aprecia la belleza) y yo jactándome extraordinariamente de mi propio valor le amenazaba con mi pico.

Cuando Juantxo me ha resguardado de nuevo en su zapato la metamorfosis estaba ya realizada, había mudado mi conducta, ya no me consideraba un    Localizador geográfico de muebles, utensilios y piedras  sino un dedo meñique recubierto con un bello dedil haciendo su entrada “Camino del cielo”.

Cuántas veces un pequeño detalle que acompaña a un hecho, sirve  para  mudar una conducta.



AISLADOR
marzo 22, 2017, 9:59 am
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Soy una porción limitada de materia maleable de color gris muy útil en la industria.

Me llamo “Aislador” porque no permito el paso de la electricidad (por muy poderoso agente que se manifieste) dentro de mi.

Y una vez realizada la presentación voy a contaros:

 Durante años, formando una vía terrestre nos elevaron por terrenos con más o menos dificultad, para abastecer de corriente eléctrica a los más alejados caseríos y edificios unidos o cercanos a ellos.

Llegaron nuevos tiempos y fui desechado por antiguo, en mi función de aislar cables de alta tensión en un poste característico que conformaba el paisaje.

Los nuevos brazos metálicos de electricidad con su pose de poderío y altura tenían sus propios colaboradores.

Y e aquí, que en el ir y venir del cambio, me dejaron abandonado en un terreno húmedo en el que crecía la hierba para pasto.

La diferencia fue notable, acostumbrado a estar elevado sobre la tierra azotado por las inclemencias del tiempo, me hallé extendido por el suelo sobre una materia orgánica  desmenuzable  muy cómoda y confortable.

Al llegar la primavera, fui rodeado de hierba y flores que arraigaron junto a mí, más tarde llegó y se asentó la hierbabuena, y con su agradable aroma me hizo olvidar cualquier añoranza de tiempos pasados.

Yo, que fui creado como “aislador” por circunstancias ajenas a mi voluntad, tenía una nueva vida en la que compartía mi insípida materia color gris con infinidad de colores, olores y texturas.

Pasó el tiempo y mi peso iba cediendo el terreno, ya apenas quedaba parte del aislador en la superficie, mi vejez era apacible, un molusco con su concha arrollada en espiral  se instaló al poco tiempo sobre mí, y su baba me acariciaba en su lento paseo diario con un agradable cosquilleo.

Y una tarde soleada fue éste caracol el que llamó la atención de una linda muchacha que acompañada de su padre paseaban por el campo.

El cuerpo blando y desnudo del molusco quiso afianzarse en mí cuando vio que la mocita le sujetaba con sus dedos, pero la materia glutinosa no era lo suficientemente pegajosa como para impedir separarnos.

Y allí estaban a la altura de los ojos frente a frente observándose el caracol y la moza.

El molusco quiso impresionarle y alargó sus cuernos, pero solo una  sonrisa de satisfacción se reflejó en la cara de la bella chiquita, y comenzó entre los dos un juego de toqueteos en el que parecían disfrutar por partida doble.

Y en este momento… Algo llamó la atención del padre y me observó con detenimiento, con ágiles manos comenzó a retirar la tierra que me rodeaba y en pocos minutos quedé desnudo frente a él.

Me observaba ceñudo a pesar de no parecer enojado.

Calibraba el alcance de su hallazgo.

Sopesándome pase de su mano derecha a la izquierda, un movimiento circular…un nuevo giro… ¡demasiado joven!… no me reconocía, era de la generación de los grandes postes de hierro que invaden el campo.

Estaba ya mareado de tantos vaivenes, cuando acompañándoles en su  paseo me depositó al borde de un terreno cercado plantado de vid,  no pude evitar un suspiro.

¿Qué podía hacer…? un nuevo cambio en mi vida sin que yo interviniera, siempre es así, alguien decide por ti lo más conveniente para otros.

La bella chiquita tuvo el detalle de colocar sobre mí el caracol, a éste la experiencia del manoseo no parecía haberle preocupado y comenzó su lento paseo acariciándome otra vez con su baba.

Observando el entorno, comprobé que en un orden lineal unas plantas trepadoras con tallos nudosos y hojas alternas lucían despojadas.

 Me he aclimatado al nuevo paisaje, y he sido testigo directo de la metamorfosis que se ha efectuado en la viña con el trascurso de estos meses.

Primero fueron flores en racimos, para más tarde convertirse en frutos de bayas.

También el caracol Miricól (éste es su nombre) esta encantado, ha cambiado de hábitos, todos los días se dirige hacia las uvas a primera    hora de la mañana para volver al anochecer completamente borrachín, le cuesta mucho subirse sobre mí para el paseo cotidiano y una vez conseguido, en una exaltación extrema, canta y canta entre suspiros y eructos hasta aburrirme, mientras su baba pegajosa huele a vino rancio.

Según me ha contado hace “botellón” con una gordita y joven babosa llamada Lucita que es muy tímida pero se muestra muy enamorada.

Ha prometido presentármela.

Así que aquí estoy yo, ¡un aislador¡ acomodado a la forma mas  conveniente,  a la espera de conocer a un nuevo molusco y vivir nuevas experiencias, ¡qué vejez mas atractiva¡



LAS RODILLAS
noviembre 23, 2016, 3:43 pm
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LAS RODILLAS

Habían llegado a la jubilación hacía un par de años y disfrutaban de ella.

El camino recorrido juntos hasta alcanzarla, había transcurrido unas veces agarrados de la mano y otras a rodillazos.

Afirman los entendidos que la edad de las personas está en la cabeza pero lo cierto es que, son los huesos y habitualmente de forma dolorosa quienes se encargan de recordar nuestra edad real.

Para bien o para mal muchos de estos huesos los tenemos duplicados, por ejemplo en las rodillas.

En la juventud, cuando alegres y nerviosas las amantes parejas se entrelazaba en un baile, siempre, entre los dos muslos una rodilla contraria buscaba impaciente la oquedad para separar a éstos, y firme y testaruda en aquel ambiente anhelado se movía con destreza al son de un tango, un pasodoble, o cualquier otra danza que se interpretase.

Con el paso del tiempo dejaron de entrometerse en el ritmo de la música, y se hicieron torpes y hasta estéticamente desgarbadas.

También es cierto, que en el paso del tiempo habían adquirido otros valores pues ahora, tenían el don de predecir los cambios del tiempo atmosférico con varios días de antelación sin necesidad de recurrir a sofisticados artilugios modernos.

Pero a pesar de todo, a éste par de jubilados les llevaron sus rodillas ilusionados a fiestas de Bilbao un viernes del mes de Agosto.

En el parque de Etxeberría desafiando al cielo una gran noria les tentó por su altura y sin dudar un momento se subieron a ella, no sin antes regatear sin éxito el precio del viaje alegando su condición de jubilados.

Al ponerse en marcha la misma, no pudieron evitar un pequeño hormigueo en el estómago que fue superado para la segunda vuelta.

Desde la altura, en la evolución del movimiento gravitatorio para envidia de los que no se atrevían a subir al artilugio se disfrutaba de una esplendida vista de Bilbao en aquella tarde festiva y veraniega, y en su curiosidad, los dos iban señalando hasta de forma atropellada con gestos y voces los distintos edificios que reconocían en la distancia..

Entonces ocurrió:

Por causas que no hacen al caso, (hay quien piensa que podía ser una avería o una interrupción en el suministro eléctrico) la noria se detuvo, dejando a los dos jubilados en la zona más alta allá donde la distancia es más lejana del punto donde alegremente se habían atrevido a montar, dentro de su cabina y balanceándose ésta suavemente según Eolo lo dispusiese.

Y… fueron las rodillas de él las que comenzaron a temblar incontroladamente mientras se agarraba con las dos manos a la barra de seguridad con tanta intensidad, que la piel sobre los nudillos se encontraba al límite de su flexibilidad y completamente blancos.

Y… fueron las manos de ella las que se apoyaron sobre sus temblorosas rodillas sujetándolas al principio con firmeza, para después poco a poco acariciándolas comenzar a separarlas y buscar su hueco entre ellas.

El contacto duró el tiempo necesario mientras la reparación del supuesto corte de energía alcanzó su objetivo, y la noria lentamente volvió a su traslación.

Al bajar de ella, un joven imberbe le gritó señalándole la bragueta:

“Abuelo que te has meado del susto”

El jubilado sonriendo sofocado le contestó:

“Solo me han temblado las rodillas… sólo las rodillas…”



EL PUENTE
noviembre 22, 2016, 4:06 pm
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EL PUENTE

 La corriente de agua no era muy intensa, incluso se podía atravesar de una orilla a otra del arroyo saltando de piedra a piedra sin mojarse, pero, para evitar las incomunicaciones que provocaban las crecidas en el invierno, y mayor comodidad de quienes diariamente cruzaban el riachuelo, se decidió:

Fabricar un sólido puente de piedra.

Se levantaron dos pilares o puntos fijos en las respectivas orillas y se unieron los mismos con un arco.

Para ello utilizaron granito de la cercana cantera.

Perrutxo, el albañil maestro oficial, borrachín por naturaleza vivía dominado por dos pasiones.

La primera:

La impresión de caracteres ó escritos enigmáticos inspirados en sus momentos de éxtasis, cuando su alma se embargaba en un sentimiento de admiración y alegría provocada por su segunda pasión:

El vino.

Así que, en la “clave” o piedra central que cerraba el arco del puente, quiso dejar para la posteridad constancia de su trabajo y grabó en la roca dura compuesta de cuarzo y mica con el cincel y el martillo, una inscripción.

Un círculo, y en la parte inferior de su superficie realizó una concavidad.

A su lado, el mismo círculo y concavidad con un cilindro largo en la zona superior.

Cuando por el cuello angosto de la botella de vino observaba el zumo de uvas al fondo sabía que tenía que perpetuar aquella bella imagen….

La redoma ó porrón con su largo pitón en la panza provocaba en él, igual inspiración

Aquel jeroglífico no tenía mas explicación, que la habilidad de Perrutxo en el trabajo manual y su alma extasiada de vino

Pero….

El tiempo lo prestigia todo, y convierte cualquier pasado en arqueología

Al albañil maestro oficial nadie lo recordaba, pero el puente de piedra de granito con las dos inscripciones ó jeroglíficos en la “clave” o piedra central que cerraba el arco se conservaba sin deterioro, y era el lugar mas visitado por los vecinos del pueblo y peregrinaje para los de los alrededores.

Enterado el Obispado de las circunstancias que se daban y aludiendo que el terreno estaba bajo la jurisdicción de la parroquia, quiso controlar el acontecimiento con la esperanza de obtener algún beneficio, al fin y al cabo Dios no habría alcanzado nunca el gran público que tiene sin la ayuda del diablo de la Iglesia…

Para ello enviaron al Párroco D. Desiderio, hombre consagrado a Dios ungido y ordenado para celebrar oficios divinos y poco dado a descifrar pasatiempos, a realizar un informe sobre los misteriosos círculos y sus concavidades.

A regañadientes llegó un lunes de Abril.

La Primavera estaba en sus comienzos y se mostraba espléndida en la naturaleza, bajo el puente, el agua se deslizaba atropellándose de roca en roca salpicando pequeñas gotas al aire que las esparcía por las orillas.

Era un día mágico, pero D. Desiderio tampoco estaba interesado en la magia.

Una vez en el lugar, observó detenidamente el granito tallado, y ya se sabe,… basta mirar algo con atención para que se vuelva interesante.

No lo dudó ni un instante.

-¡Son los ojos del diablo, … el de la izquierda es el ojo femenino y el de la derecha el masculino…éste puente está endiablado¡

Con la mano extendida al aire formaba la cruz bendiciendo el lugar con la intención de desendiablarlo, a la vez que retrocedía a tropezones gritando

En su precipitación resbaló, y se golpeó la cabeza con el ojo masculino.

Perdió la razón….

Sin la facultad de pensar ó discurrir, solo la de observar con la mente nublada, vio una redoma ó porrón de vidrio y en el fondo de ella un ojo convertido en vino que se ofrecía tentador…..

Momentos después recuperó la conciencia, su dolorida cabeza seguía apoyada sobre el diablo masculino, mientras el supuesto femenino le observaba sonriente.

A la vez….

En su paladar y garganta saboreaba un aromático zumo de uvas que fortalecía por momentos su cuerpo.

Creo… que me he…. precipitado -balbuceó D. Desiderio- con el alma extasiada de vino…

-No son los ojos del demonio…SON DE LA VIDA…..

Con estas palabras llegó el informe al Obispado

Este cercó el puente…

Embotelló el agua del riachuelo…

Y lo comercializó con bendición Papal..

  1. Desiderio desde que se golpeó la cabeza no razona muy bien…se ha aficionado al vino…habla entre dientes de un tal Perrutxo, que dice ser albañil maestro oficial…

Con el, descifra antiguos enigmas fabricados por toscas manos que generalmente no tienen mas misterio que la tosca lógica de la razón de quien lo hizo, pero el tiempo ha sabido crear a su alrededor intereses.

Ellos entre trago y trago, gastan entre los dos el ingenio suficiente para reconocer la semejanza entre cosas diferentes y la diferencia entre cosas semejantes



EL ENCIERRO
septiembre 4, 2009, 12:51 pm
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Txakurra

Llegó el verano y con él las fiestas patronales del pueblo.

El alcalde como todos los años decidió organizar los consabidos festejos y encierros taurinos.

Todas las mañanas la corporación municipal acudiría a la balconada del ayuntamiento para ver desde la misma el traslado de los toros por la calle principal al toril acompañados por las carreras y vocerío de los jóvenes.

Una vez allí permanecerían hasta la lidia de la tarde donde un torero esquivaría sus acometidas hasta darle muerte.

Las dificultades se presentaron a la hora de hacer el presupuesto, una y otra vez  el alcalde repasaba cuentas.

Era obvio  que la gran cantidad de dinero necesario para el evento no existía en las arcas municipales y la posibilidad de endeudarse llegaba tarde, se debía una considerable suma a la entidad bancaria por el préstamo concedido en la compra del nuevo pañuelo de seda bordado para la Dolorosa, en la última procesión de Semana Santa un exaltado se quitó con el que sostenía en la mano la Virgen los mocos, y no hubo manera de limpiar del mismo la materia viscosa con sus grumos.

Consciente del problema que se le presentaba y de la premura para solucionarlo decidió exponer su precaria situación económica al párroco D.Cosmín, al que el diminutivo se le aplicaba por ser chiquitín.

Acudió al territorio que estaba bajo su jurisdicción y tras un breve saludo sin demora le expuso la falta de liquidez del ayuntamiento y la necesidad de un milagro.

D.Cosmín le escuchó sin interrupción y ladeando la cabeza de izquierda a derecha le dijo:

  • Mal asunto si la solución tiene que venir de un milagro, hace 10 años que solicito yo crecer 20 centímetros y no se me concede.

El alcalde se decepcionó, si el párroco representante de Cristo en la tierra no era atendido, ¿qué posibilidad tenía un gordo, calvo, sudoroso y poco creyente presidente de un ayuntamiento?…

Sus problemas se agravaban por momentos.

Iba a retirarse secándose la calva abatido y  preocupado, cuando D. Cosmín le sugirió:

  • Hay otra posibilidad…

El pañuelo se deslizó poco a poco hasta su frente y unos ojos sorprendidos le interrogaron.

  • Si algo abunda en éste pueblo son perros…no te costaría ni un euro hacer un encierro con ellos.

  • “El tomate” tiene un Lebrel que utiliza para la caza de liebres.

  • “El marqués” un Galgo muy veloz para las carreras.

  • “El chato” un Chacal astuto como un zorro.

  • “Sonrisitas” la farmacéutica un Teckel de pelo raso.

  • Don Faustino el médico un Sabueso que es una variedad del Podenco con un olfato muy fino.

  • En mí casa hay un Mastín con cuerpo recio de pelo largo y en la tuya un Lobo enemigo del ganado.

Según iba dando el Sr. Párroco los sobrenombres de los vecinos a la vez que la descripción de sus perros, el alcalde asentía en silencio con la cabeza sin percatarse que al designar al médico el mote del “rata” por el que se le conocía no le fue impuesto y si el de Don.

Pequeña fruslería a tener en cuenta.

  • Todos ellos -continuó- tienen unos molares agudos y cortantes tan peligrosos como los cuernos del toro, el paso rápido para ir de una calle a otra en carrera, son carniceros con un finísimo olfato y  más inteligentes que sus dueños.

Al finalizar la descripción los dos estaban al unísono asintiendo con la cabeza el dictamen.

El milagro que urgía se había producido.

Este año en el programa de fiestas se haría público el encierro de perros, antes por supuesto habría que reunir a las partes afectadas para establecer las condiciones.

Fueron convocados precipitadamente “El marques” “El chato” “El tomate” “Sonrisitas” y Don Faustino en el salón árabe del ayuntamiento.

Con un breve resumen el alcalde les expuso la original idea de D.Cosmín y el planteamiento por falta de liquidez.

Hubo recelos, temor por parte de “Sonrisitas” que el pelo raso de su Teckel fuera perjudicado.

“El chato” aprobó la sugerencia sin pestañear, su perro no tendría ningún problema y sí quien se pusiera a su alcance.

Por fin la desconfianza desapareció cuando el alcalde le obsequió a cada uno, una caja de langostinos.

El programa de fiestas fue rápidamente redactado y expuesto en el tablero de anuncios con gran algarabía por parte de los jóvenes al conocer los cambios.

Mientras éstos reían el demonio planeaba su jugada bajo la sotana de D. Cosmín

Le sugirió al alcalde la conveniencia de colocar a cada perro una carlanca ó collar de púas pequeñas en el cuello, por aquello de poner más emoción al festejo.

Así se hizo, el artilugio molesto irritaba la piel de estos y pronto se tradujo en una agitación furiosa en sus ánimos. 

Estaban listos.

Hubo cantos con algunos cambios en la letra por parte de los mozos al comienzo del encierro.

  • “Si te ha mordido un perro ¡jodete¡ jodete¡… si te ha mordido un perro ¡jodete¡ ¡jodete¡”

Al son del cohete D.Cosmín con su sotana plegada y recogida en la cintura incitaba los perros a la carrera, el enojo de éstos hizo el resto, salieron a la calle principal dispuestos a todo.

El Galgo se puso al poco en cabeza con su cuerpo delgado y veloz, sus orejas largas colgantes se movían ya a un lado ya a otro, no tardó en dar alcance al torpe de “Culebrín” y cuando su hocico puntiagudo alcanzó la proporción carnosa izquierda del trasero de éste,  no pudo evitar el primer mordisco ni el correspondiente grito de dolor.

Fue solo el comienzo, el Chacal no era grande pero si listo, cuando su perseguido después de hacer burla disimuladamente quiso escapar subiendo la pierna a la valla de madera se percató en el último instante que el pantalón de su chándal a la altura del tobillo se encontraba en la parte posterior de la boca del perro, el impulso y ayuda de los que se encontraban tras la barrera no logró mas que en parte su propósito ya que el mozo llegó al otro lado sin él, mientras con gran algarabía por parte de todos vieron que el perro arrastraba por la calle la prenda como un estandarte.

Pronto comprendió el Lebrel que el objetivo no era la caza de Liebres.

Con su cuerpo largo y las piernas retiradas hacía atrás fue el último en tomar carrera pero a gran velocidad llegó a colocarse entre las dos rodillas del guapo del pueblo que corría con movimiento tardo y pesado, y de ahí a colgarse de las glándulas masculinas productoras de espermatozoides tardó unos segundos.

El grito de dolor se escuchó desde el Polideportivo situado a las afueras hasta el campanario y dejó un escalofrío entre sus habitantes.

Aquello iba en serio, el pecho ancho y las patas recias del Mastín se imponían como el prototipo perfecto de animal mamífero, pero como todo mamífero acorralado e intimidado atacaba en su propia defensa ladrando y chorreando espuma hasta por las cuencas de los ojos, a su lado con parecidas características físicas corría el perro Lobo sin diferenciar si el muslo ó parte de la pierna entre la cadera y la rodilla que mordía era de oveja ó de cabrón.

Solo el Teckel de “sonrositas” corría mas preocupado por la carlanca que irritaba su pelo raso del cuello que por las personas que le jaleaban.

Para cuando llegaron a la plaza cerrada los jóvenes habían sido diezmados.

En ella nadie les esperaba triunfante y bravo.

El circo donde en otras ocasiones lidian los toros de 600 kilos con su fiera cabeza armada de dos cuernos estaba vacío, media docena de perros irritados habían mordido, desbraguetado, desarrapado y vencido a todo el pueblo.

Los servicios de asistencia médica no daban abasto y el pequeño dispensario estaba desbordado, temerosos que la mordedura les contagiara la enfermedad de la rabia todos querían el tratamiento contra la hidrofobia y no disponían en el establecimiento.

Había que trasladarlos al hospital más cercano

D.Cosmin y el diablo celebraba con una sonrisita encubierta de astucia la situación anunciando con cautela que iba a dar orden al sacristán de preparar a los perros un caldero de sopa de sobre, al fin y al cabo éstos habían cumplido sobradamente su cometido y respiraron  sosegados cuando el monaguillo les retiró el collar molesto del cuello.

Para la hora del baile ya estaban todos de vuelta con el principio orgánico necesario en el cuerpo para evitar la enfermedad, mas los correspondientes parches, emplastos, vendas, puntos y suturas….

Fueron recibidos con aplausos, la incomodidad dolor y fastidio que sentían quedaron relegados ante los victorees de los paisanos, y ya las mozas se peleaban por bailar con el guapo del pueblo y su entrepierna blindada.

Como el hombre racional es el mamífero mas presuntuoso, con orgullo se vanagloriaba de su hazaña que había consistido en sacar a carrera abierta el bruto que había en el interior de cada uno, hasta que otro mamífero éste irracional, sin presumir ni ser arrogante le demostró que su poderío en igualdad de condiciones era muy limitado.



LA MARIONETA
julio 16, 2009, 3:51 pm
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MarionetaA pie de un frondoso bosque, Policarpo (Poli para los amigos) tenía un aserradero donde almacenaba madera sólida y leñosa de los árboles, que con mucho oficio cortaba y dividía para servir la demanda de sus clientes.
Aquella fría tarde del mes de Febrero estaba retirando con una pala el aserrín (conjunto de pequeñas partículas que se desprenden de la máquina de aserrar) acumuladas en el suelo, cuando al levantar la vista llamó su atención una pieza larga en rollo de un acebo que mantenía parte de sus hojas espinosas y verdes, resaltando entre los maderos apiñados en espera de ser utilizados, en el extremo derecho del aserradero.
No recordaba haberla visto antes.
Cuando la sostuvo entre sus manos, observó que la corteza desprendía la materia viscosa propia de la dura madera, y Policarpo sintió el impulso de crear con aquella pieza que parecía viva, un muñeco ó marioneta al que pudiera someter a su voluntad.
Rápidamente se puso manos a la obra y con habilidad aserró los pies en actitud de andar.
Sus brazos se estiraban para concluir en unos puños cerrados.
Por último el cuerpo, al llegar a la parte superior de éste, la cabeza fue recortada, esculpiendo los orificios de la vista, oído, gusto y olfato, e incorporando una pipa sujeta a la boca.
A modo de vestimenta informal con un pantalón de pana, jersey de rayas azul y blanco, visera con ala pequeña en su parte anterior donde con letras propagandistas se leía el lema: “se reparte leña”, quedó finalizando, su inspiración creativa.
Poli, lo examinó con atención, y quedó complacido de su obra, repartiendo con presteza varios cordones estratégicos en distintos puntos de su creación.
Lo más urgente era aplicarle nombre y después de barajar varios se dijo que Cirilo era el apropiado.
A continuación el improvisado artista dando prioridad a una u otra cuerda con sus grandes manos comenzó hacer mudanzas en los pies, cuerpo y brazos en orden y compás a Cirilo, obligándole a un baile o danza que lo ejercía con habilidad arte y primor.
A un lado quedó la madera pendiente de cortar en la sierra para completar los pedidos, satisfecho con la destreza que sus manos habían demostrado y no pudiendo ocultar su contento, decidió cerrar el negocio y bajar al pueblo para presentar y dar a conocer la marioneta a los vecinos.
Según avanzaban las horas, la sensación de frío se hacia creciente, cuando la furgoneta de Poli, con su creación escultórica Cirilo, aparcaron junto a la plaza, solo el alguacilillo se resguardaba bajo el soportal del ayuntamiento único inquilino de los mismos y sin dirigirle una sola mirada, se encamino hacía la taberna donde esperaba encontrar reunidos a sus los amigos.
No pudo ocultar su asombro una vez en ella al comprobar que tan solo el tabernero con su cara de perro lobo se encontraba junto al mostrador.
Con una sola frase en respuesta a su expresión interrogante le aclaró éste la situación.
• Están reunidos en el pleno del ayuntamiento.
• ¿Qué se debate?… preguntó Poli con interés.
• La alcaldesa ha propuesto hacerle un abrigo de punto acanalé azul marino para protegerle del frío éste invierno al perro de San Roque, al fin y al cabo el santo en su figura labrada se cubre con una capa hasta el suelo pero el perro da la impresión de estar necesitado de calor…
• ¡Aaaah…¡ exclamó Poli asombrado, no había considerado nunca la posibilidad de que el “chucho” tuviera frío.
Pero un instante después estaba preguntando:
• ¿Y la imagen de Jesús crucificado cubriendo solo sus partes pudendas con un pedazo de tela ó taparrabos no le hace suponer lo mismo?
La cara de perro de lobo le gritó:
• ¡Eso ya no entra dentro de sus atribuciones¡ El crucifijo está en la Iglesia y el párroco decide sobre él, la figura de San Roque y su perro están arrinconados en la oficina donde la corporación de la alcaldesa y los concejales se reúnen diariamente para la administración del municipio, y por último, ésta pertenece a la asociación de abrigo a los animales.
No había nada que discutir, verdaderamente el perro de San Roque tenía todos los votos a su favor para que le cubriese un abriguito de punto acanalé azul marino -reflexionó Poli en silencio- entonces recordó a Cirilo, ¿estaría suficientemente abrigado?
Decidió tomar parte en la asamblea y escuchar a políticos y deliberantes.
Un gesto de despedida al tabernero fue suficiente y saliendo del bar se dirigió con su marioneta bajo el brazo al salón de actos del ayuntamiento, tampoco ésta vez dirigió su mirada al humilde servidor municipal a la entrada en los soportales.
Todos los hombres del pueblo se encontraban reunidos.
El zapatero cuando le vio entrar se hizo a un lado en el banco corrido para dejarle un asiento junto a él.
Poli se lo agradeció con un ligero guiño a la vez que en un susurro le preguntó:
• ¿El perro de San Roque se va abrigar?…
Con un gesto afirmativo y sin levantar la voz el zapatero le respondió:
• El abrigo ha sido aceptado, pero no se ha llegado a un acuerdo sobre el color y el acanalé, ha quedado pendiente éste punto para la próxima sesión.
Con la marioneta apoyada sobre sus rodillas Poli se dijo a si mismo que era natural la decisión tomada, el abrigo era uno, pero en cuanto al color y el acanalé eran varios a escoger y no se sabría sin un estudio exhaustivo cual era el que favorecería mas al perro…ó al santo, y puestos hacer bien las cosas, hacerlas cabalmente.
La voz de la alcaldesa con el segundo punto del día le arrebató de sus pensamientos.
• Las arcas del ayuntamiento se hallan exhaustas y el presupuesto del ejercicio agotado por lo que se hace necesario un nuevo tributo ó impuesto entre los vecinos para llenarlas.
Un murmullo de desaprobación se escuchó en la sala, todos los años se planteaba la misma situación.
La alcaldesa sin dejarse impresionar en su ánimo por recelos de los presentes continuó:
• He decidido imponer un canon ó carga supletoria a quienes calcen
ZAPATOS NEGROS.
Con gesto instintivo todos los vecinos se miraron a los pies, Poli a los suyos y a los de Cirilo, la marioneta que descansaba sobre sus rodillas, sonrió, las zapatillas de cordones de ésta eran blancas y las suyas rojas con unas rayas azules en la puntera.
El zapatero que se sentaba a su izquierda en el banco corrido protestó:
• Tengo para la venta 7 pares de zapatos negros y con éste impuesto no voy a poder desprenderme jamás de ellos.
La alcaldesa que en cuestión de números era un lince sin dejarse impresionar por el comentario le respondió:
• Abona tú el canon y carga el tributo a partes iguales entre los pares de zapatos en venta, las personas que compren tu calzado, se creerán exentas en el pago del nuevo impuesto.
El zapatero no entendió nada…pero presentía que salía perjudicado.
Tampoco Poli tenía las ideas claras.
Ni los vecinos que continuaban mirándose los pies sin dejar de discurrir o reflexionar.
¿Era necesario para abrigar el perro de San Roque pagar por calzar zapatos negros?…
La máxima autoridad daba por zanjada la cuestión y aprobado el cobro del nuevo canon y antes de que los asistentes reaccionaran añadió:
• Queda finalizada la sesión con los dos puntos del día aprobados, gracias por su asistencia y buenas tardes a todos.
La comisión se retiró del salón de plenos rápidamente, y allí quedaron los vecinos, varios de ellos soltándose los cordones de los zapatos dispuestos a ir descalzos a casa antes de abonar un impuesto tan discriminatorio.
Subió el alguacilillo desde los soportales, y crecido en su autoridad e importancia, comenzó a acompañar hacia la puerta de la calle a los más remolones, llegando incluso a propinar algunos empujones a los más indecisos a su evacuación.
Poco después la taberna vibraba de voces trémulas y rabiosas.
• ¡Nos dejamos dominar por una mujer!…afirmó con enojo el zapatero.
Poli, apoyando a Cirilo sobre el mostrador le respondió:
• La mujer mordió la manzana del paraíso terrenal diez minutos antes que el hombre…desde entonces siempre a mantenido esos diez minutos de ventaja sobre él.
Todos convinieron con un gesto afirmativo el dictamen realizado por el aserrador.
Al poco tiempo, teniendo por mudo testigo el porrón de vino tinto, quedó zanjado el tema, fijando su atención, el zapatero preguntó señalando la marioneta:
• ¿Y éste?…
• .Es Cirilo, creado por mí con la madera dura del acebo y como nosotros sometido a la voluntad de otros.
Y diciendo esto Poli, desplegó las cuerdas extendió la marioneta y comenzó a mover los pies y brazos de ésta al compás de un silbido pegadizo que producía él soplando con su boca.
Pronto quedaron todos los vecinos cautivados y llenos de admiración formando un espacio más o menos circular y batiendo palmas con entusiasmo.
Ante tanta exaltación y fogosidad de ánimo los dos se esmeraban sudorosos y colorados, el primero silbando y moviendo con destreza las manos y el otro bailando y brincando haciendo la delicia de los concurrentes.
Cuando finalizaron se prodigaron los aplausos en señal de aprobación, a la vez que una jarra de cerveza le era entregada a Poli y la pipa de Cirilo fue recargada de tabaco.
El primero bebió de un trago la porción líquida, retirando con la manga de la camisa el sudor de su frente y cuando una bocanada de humo fue expulsada de la boca y nariz del títere ninguno de los de allí presentes se extrañó.
Pero apenas repuestos comenzaron a demandarles imperiosamente una nueva actuación… y otra…y otra, agradeciendo el esfuerzo que realizaban con mas cerveza y tabaco.
Al rato, Poli y Cirilo borracho el primero y mareado el segundo, agotados y despatarrados en el suelo, mas abierta de piernas la marioneta que su ejecutor, trataban de recobrarse y volver en sí, pero la algarabía que llegaba hasta ellos confusa y desentonada no ayudaba en el propósito.
Por fin llegó la calma.
El zapatero le ayudó a Poli a levantar y sujetarse de pie, aquí y allí se veían zapatos negros pisoteados, el tabernero de cara de perro lobo los amontonaba con la escoba desganadamente.
Al trasladar la marioneta del suelo al mostrador comprobó en ésta el pantalón desgarrado, la pipa quemada por el exceso de tabaco consumido, la visera con el ala e inscripción “se reparte leña” torcida hacia atrás y de la oreja derecha colgando un pendiente largo que no recordaban en que momento le fue colocado.
Su estado personal no era mejor, le habían arrebatado sus zapatillas rojas con rayas azules en las punteras y sus pies exhibían unos calcetines agujereados por donde asomaban los dos dedos gordos sucios acompañados de unas uñas que más parecían pezuñas.
Poli se frotó la cabeza y al hacerlo fue consciente del dolor en ésta, nunca había aguantado bien el exceso de alcohol.
Un sentimiento de ridículo lo invadió al mirar las partes prolongadas en que terminaban sus pies.
Revolvió entre los zapatos amontonados por cara de perro lobo hasta encontrar un par con los que proteger sus extremidades mientras refunfuñaba…
• ¡ Qué venga la jodida alcaldesa a cobrarme el impuesto porque son negros¡
Después hizo un esfuerzo por sujetar al malogrado Cirilo y con él bajo el brazo salió del bar precedido por el zapatero.
Ya en la calle, el viento frío le recordó su dolor y un escalofrío le pareció percibir desde el codo hasta la muñeca allí donde se encontraba apoyada la marioneta.
Llegaron hasta la plaza y antes de subir a su furgoneta despidió al vecino desafortunado afirmando:
• Con un trozo de madera fabriqué a Cirilo y lo sometí a mi voluntad sin reconocer que los vecinos de éste pueblo y yo, estamos subordinados a la decisión de la alcaldesa, y que la presidenta de éste ayuntamiento atrapada por las arcas vacías, sometida a intentar llenarlas… todos somos marionetas de nuestra propia existencia intentando manipular la vida de los demás para justificar la nuestra.
Después de los dos minutos de filosofía se despidió con un par de ruidosos besos en la mejilla al zapatero, volviendo mas torcido que derecho al aserradero.
Una vez en él, dudó entre dejar a Cirilo junto a los maderos apiñados en el extremo derecho ó llevarlo a casa, se decidió por esto último, le había cogido cariño aquel muñeco desaliñado que le acompañaba en sus momentos de filosofía y borrachera.
Esbozó una risita suave y sin ruido al recordar lo ocurrido en el ayuntamiento, tendría que pagar impuesto por calzar zapatos negros de seguir con los prestados…le dolía la cabeza por el exceso de vino…pero a pesar de todo había sido un buen día, había creado algo desde una materia a la que llamó Cirilo, es decir, consiguió una transformación dando vida a un ser, que antes no la disponía y según sus amigos, eso solo era propio de un Dios.